«El falso pariente» está dirigido principalmente a personas mayores
«El falso pariente» está dirigido principalmente a personas mayores - Fotolia

Así es «el falso pariente», la estafa que se ha cobrado diez víctimas en Álava en los últimos tres meses

Los criminales han obtenido un botín cercano a los 17.000 euros, asegura el Departamento de Seguridad

BilbaoActualizado:

La Ertzaintza ha detectado en Álava diez casos de la estafa telefónica conocida como «el falso pariente» en los últimos tres meses. Los criminales, que obtuvieron un botín cercano a los 17.000 euros, lograron embaucar a al menos cuatro de sus víctimas, según ha informado en un comunicado el Departamento vasco de Seguridad. La actual oleada de timos dio comienzo el pasado junio, si bien llegó «a su apogeo» en agosto.

Todo comienza con una llamada telefónica, generalmente a personas de avanzada edad, en la que el timador explica a la víctima que un pariente suyo ha sufrido algún tipo de percance o se encuentra retenido en un aeropuerto por alguna circunstancia. A continuación, le pide una cantidad de dinero para que el falso allegado pueda hacer frente a multas, reparaciones o contratiempos. Según ha podido constatar la Ertzaintza, las sumas demandadas oscilan entre los 1.800 y los 8.400 euros.

El falso pariente solicita entonces que el envío de dinero se efectúe a través de una transferencia a un determinado destinatario, que hasta el momento ha variado en cada uno de los casos analizados por la Policía vasca. La mayoría de las veces, la cuenta estaba residenciada en México, generalmente en el Estado de Jalisco. De hecho, una de las víctimas logró recuperar el dinero al percatarse de que ese era el destino del dinero y no el lugar que le había dicho el estafador.

Prevención

Con el fin de evitar caer en este tipo de timos, la Ertzaintza ha recomendado hacer «caso omiso» de este tipo de llamadas y, si es posible, anotar el número de teléfono del que las realiza para denunciarlo. La Policía autonómica ha aconsejado prevenir especialmente a los familiares de edad avanzada y personas mayores del entorno familiar, que son los principales objetivos de los criminales.

El método habitual se inicia con una primera llamada donde se interroga a la víctima para conocer si tiene algún familiar en Latinoamérica. Días después establecen un segundo contacto, habitualmente alguien con acento latinoamericano que, tras hacerse pasar por un familiar o un amigo, le indica que se encuentra retenido en un aeropuerto por un problema o que ha sufrido un accidente de tráfico.

El timador, para hacer más creíble su historia, suele facilitar datos relacionados con la víctima o su entorno obtenidos previamente por algún cómplice por diferentes vías. Es entonces cuando el delincuente le solicita un préstamo de dinero a la víctima con la disculpa de «pagar una multa», «reparar su vehículo» u otro motivo.