Jordi Alemany

La economía vasca crecerá a un ritmo del 2,7% en 2018 pese a la inestabilidad de la crisis catalana

Laboral Kutxa prevé que el PIB del territorio aumentará una décima más que en el conjunto del Estado

BilbaoActualizado:

Laboral Kutxa prevé que la economía vasca crezca en 2018 un 2,7%, una décima más que en el conjunto del Estado, y que se generen 16.000 empleos. Su previsión para 2017 es que el País Vasco cerrará con un crecimiento del 3% en este ejercicio, en el que no constatan «efectos significativos» derivados de la «crisis» catalana.

Estas previsiones han sido dadas a conocer en una rueda de prensa ofrecida en Bilbao por el director de Desarrollo de Negocio de Laboral Kutxa, Xabier Egibar, y el director del Departamento de Estudios de Laboral Kutxa, Joseba Madariaga.

En su comparecencia, han hecho un análisis sobre la situación a nivel global, donde se aprecia una «sincronía» en el crecimiento que se extenderá a 2018, aunque ven «probable» que, a mediados del próximo año, se inicie un «proceso de desaceleración» que también afectará «a nuestro ámbito geográfico»

En relación a la economía americana, Madariaga ha destacado que presenta «un cuadro de mando sano», con una tasa de crecimiento que superará el 2% en 2017 y, en relación a Europa, las expectativas para la zona euro son una tasa de crecimiento del 2,2% en 2018, un ejercicio en el que incidirán la apreciación del euro y el ajuste al alza del precio del petróleo.

Madariaga, que cree que los tipos se mantendrán en cifras actuales al menos hasta 2019, destaca la «gran fortaleza» de Alemania, la recuperación del «pulso» de la economía francesa tras las elecciones o la incertidumbre en Italia por los próximos comicios y la ausencia de reformas en la economía.

En el caso del conjunto del Estado, Madariaga ha apuntado que la recuperación de la economía española ha sido «una versión amplificada de la de la economía europea» y su tasa de crecimiento de 2017 ha vuelto a «sorprender» porque se esperaba un «comportamiento más atenuado». La demanda doméstica es la que está tirando del crecimiento, siendo el consumo y la inversión «los componentes más dinámicos».

De cara a 2018, se espera una cierta ralentización de la economía asociada a la estabilización de la demanda externa y la apreciación del euro. En relación al mercado laboral, Madariaga destaca que es una «prioridad» reducir la tasa del paro (16,8%) y ha aludido a otros problemas como el paro juvenil y la precariedad laboral, «un mal que afecta a la productividad de la economía española y, en definitiva, a su capacidad de crecimiento a medio plazo».

Cataluña

Madariaga ha apuntado que, probablemente, el «factor de riesgo a la baja más relevante» en el caso de la economía española es la crisis política catalana. En este sentido, ha manifestado que las elecciones de diciembre «no cerrarán por sí mismas la brecha abierta en Cataluña y de Cataluña con el Estado», aunque ve posible «la búsqueda de un acuerdo» y confían en que sea así.

Ello les lleva, según ha explicado, a considerar en sus previsiones que las consecuencias económicas de la crisis son «transitorias». Madariaga ha explicado que la ausencia de «tensiones financieras», debido al recurso al Fondo de Liquidez Autonómica por parte del gobierno catalán y al BCE por parte de los bancos catalanes, «garantiza el tiempo necesario para una negociación sosegada acerca de las transferencias fiscales entre las administraciones catalana y española».

En el caso de Euskadi, Madariaga ha indicado que, a lo largo de este año, no han constatado, en el análisis de las series económicas, «efectos significativos» de la crisis catalana en la economía vasca. «No hay un antes y un después», ha precisado.

Madariaga ha indicado que Euskadi comparte «el patrón de crecimiento» de la economía española, por lo que también se ha visto beneficiada por el «impulso global y europeo». Con una tasa de crecimiento interanual del 3% e intertrimestrales que se aproximan al 1%, en la economía vasca destaca la «fortaleza» de la demanda, el consumo y la inversión, así como el buen comportamiento de la industria que, en su opinión, continuará en 2018. Por su parte, el mercado laboral muestra una «clara mejoría».

Previsiones

Con este escenario, Madariaga ha destacado que Euskadi va a seguir creciendo en 2018 porque el entorno es «benigno», aunque apunta a que, a mediados del año, se pueden ir «desacelerando» las tasas de crecimiento trimestrales. Por lo tanto, su estimación es un crecimiento del 2,7%, la misma que realizaron en julio y una décima más que en el conjunto del Estado (2,6%), donde cree que les «afectará más» el problema de Cataluña.

También ha aludido a la «incertidumbre» asociada a las previsiones, lo que puede dar un rango de estimaciones que irían entre el 2,5%, el 2,7% citado o el 3%. No obstante, ve «complicado» que Euskadi pueda crecer el próximo año al 3% y la estimación más negativa del 2,5% se podría dar de prolongarse la situación en Cataluña y por otros factores, como, por ejemplo, si «sucediese algo raro» en Italia con las elecciones.

Las estimaciones apuntan a que en 2018 se podrían generar en Euskadi un total de 16.000 empleos y la creación de empleo será del 1,6%, situándose la tasa de paro en el 10,5%.

De cara a 2017, Laboral Kutxa ha mejorado en una décima la estimación que realizó en julio y cree que la economía vasca crecerá un 3% frente al 3,1% del Estado, situándose la tasa de paro en el 11,5%.

Retos

Entre los retos a futuro, ha destacado que hay que «hacer los deberes» ante la previsión de que vuelva un ciclo bajo y uno de ellos tiene que ver con el mercado laboral y con la necesidad de incentivar una mayor estabilidad en el empleo, no solo por los propios trabajadores sino por el conjunto de la economía.

Asimismo, ha defendido que hay que mejorar en materia de innovación y, en el conjunto del Estado, está el «reto de la consolidación fiscal», dado el nivel de deuda, que es «difícil de digerir».

Por otra parte, Madariaga cree que sería bueno que se establecieran subidas salariales y considera que hay empresas en las que «se justifica plenamente» que se produzcan esos incrementos.

Por último, ha aludido a la situación de las pensiones y ha señalado que es «muy complicado» de abordar esta cuestión. A su juicio, todo apunta a que habrá un momento en el que «la generosidad del sistema va a ser menor» y ello puede resultar «muy antipático» para la sociedad.