La líder de los socialistas vascos, Idoia Mendía, junto a Emiliano García-Page (i) y Miquel Iceta
La líder de los socialistas vascos, Idoia Mendía, junto a Emiliano García-Page (i) y Miquel Iceta - EFE

División de opiniones en el Gobierno vasco en torno al cambio de la política penitenciaria

El PSE espera que ETA condene la violencia antes de valorar la situación de los presos

BilbaoActualizado:

Una vez oficializado el desarme de ETA, la administración vasca medita los pasos a seguir para agilizar el proceso de disolución de la banda terrorista, que, según el Ejecutivo autonómico, empieza a «asumir la necesidad de reconocer el daño causado». Sin embargo, las posturas de PNV y PSE sobre qué hacer con los presos no confluyen, pues, mientras los nacionalistas abogan por buscar pactos con el Gobierno estatal, el partido de Idoia Mendía es partidario de esperar a que sean los propios reclusos los que muevan ficha y condenen la violencia.

Hoy, el presidente del EBB del PNV, Andoni Ortúzar, ha manifestado en Onda Vasca que en los últimos días ha percibido en el Gobierno de Mariano Rajoy «un cierto cambio de cara al futuro». En concreto, el líder nacionalista se ha mostrado convencido de que ambas administraciones podrán realizar «cambios» en materia penitenciaria si actúan «de manera inteligente, con prudencia y sin mezclar desarme con presos». En este sentido, ha alegado que no hay que hacer «gestos» con los reclusos por el hecho de haber informado sobre la localización de los zulos, sino porque es «bueno» para el «proceso de paz y convivencia» y para «resolver las consecuencias de 50 años de terrorismo».

En la misma línea, el secretario general vasco de Paz y Convivencia, Jonan Fernández, sostuvo tras la entrega de los arsenales que la modificación del código penitenciario debe llegar «por consenso» con la administración estatal: «Una vez completado el objetivo del desarme, estamos en otro escenario –declaró–. A partir de ahora, estaremos en mejores condiciones para trabajar». Según el dirigente guipuzcoano, hasta el momento el Gobierno del PP «ha actuado por su cuenta» en este tipo de cuestiones, lo cual ha obligado al Ejecutivo vasco a actuar «por su cuenta».

La visión del PSE no casa con la de su socio de Gobierno. Tal y como advirtió el pasado sábado la máxima representante de los socialistas del territorio, Idoia Mendía, la «desaparición» de ETA «contribuiría directamente a la situación de los presos», pero advirtió que, en cualquier caso, «depende exclusivamente de ellos». En esta línea, denunció que la organización aún no ha reconocido «el daño que ha hecho a la sociedad vasca», y destacó que sus condiciones para modificar la política penitenciaria son las mismas que quedaron registradas en la etapa de Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno.

De hecho, la postura del PSE se asemeja más a la del Ejecutivo estatal que a la del propio PNV. Este lunes, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés, ha asegurado que los reclusos no gozarán de «ventajas», y subrayó que lo tendrán «difícil» mientras no se produzca «un cambio dentro de la poca banda».