La consejera vasca Arantxa Tapia, junto al ministro de Fomento Íñigo de la Serna
La consejera vasca Arantxa Tapia, junto al ministro de Fomento Íñigo de la Serna - Adrián Ruiz de Hierro

La crisis catalana condiciona la relación entre Madrid y Vitoria

El Gobierno vasco denuncia la «actitud recentralizadora» del PP

BilbaoActualizado:

La consejera vasca de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, desveló ayer lo que de por sí se había convertido en un secreto a voces: que la crisis territorial de Cataluña ha «condicionado» las relaciones entre Madrid y Vitoria. No sorprenden las palabras de la mandataria nacionalista, quien atestigua un escenario de incertidumbre que, por el momento, ha congelado la negociación de los Presupuestos estatales y pone en peligro también la de los autonómicos.

Tapia, que este lunes participó en una conferencia de Deusto Alumni sobre los retos de la industria vasca, admitió que la relación entre el Gobierno vasco y el central se encuentra inmersa en un «escenario casi de malabares y de palillos chinos al mismo tiempo». El detonante de esta situación ha sido la «convulsa realidad» que atraviesa Cataluña, cuyos ya exlíderes impulsaron un proceso que contaba con el «respeto» del Ejecutivo de Íñigo Urkullu .

En este sentido, la consejera aseguró que la actuación del PP al respecto hace temer al Gobierno vasco por la estabilidad de la llamada «vía vasca», que este año ha tomado impulso gracias, precisamente, al acuerdo financiero alcanzado el pasado marzo con el gabinete de Mariano Rajoy. Una alianza que permitió no solo sacar adelante las Cuentas estatales y autonómicas, sino también la renovación del Concierto Económico y el nuevo cálculo del Cupo.

El deshielo entre ambas administraciones, añadió la titular de Desarrollo Económico, «podría abrir espacios para abordar acuerdos de autogobierno y transferir competencias que corresponden a Euskadi», pero «la variable de Cataluña» finalmente ha «interferido» en el proceso: «Nos encontramos ante todo un Estado henchido de poder, pletórico en el despliegue de instrumentos de control -aseveró-. Lo más preocupante es que sentimos el aliento de su deseo cada vez más centralizador».

Una actitud que, a su juicio, «dificulta los espacios de acuerdo para poder tener presupuestos para 2018» en el País Vasco, que este año han sido aprobados gracias a la abstención de los populares. A pesar de todo, Tapia reiteró la intención del Gobierno de PNV y PSE de negociar con todos los partidos, y aseguró que el apoyo a las Cuentas «podría venir de cualquiera» de los grupos del Parlamento.

«No» a la República

La deriva catalana se mantiene en la agenda de las instituciones vascas, lo cual, en ocasiones, da lugar a espectáculos esperpénticos como el que se vivió ayer en las Juntas Generales de Guipúzcoa, donde EH Bildu retiró en el último momento una iniciativa para reconocer la República independiente Cataluña debido a la ausencia de apoyos.

En palabras del portavoz de los soberanistas, Xabier Olano, el rechazo de la Cámara habría supuesto un «paso atrás», pues el pasado 11 de octubre se aprobó una resolución a través de la cual se reconocía la República de Cataluña así como «la suspensión temporal de sus efectos». En este sentido, EH Bildu prefirió quedarse con dicho acuerdo conjunto y evitar el «No» del resto de grupos en la sesión de este lunes. Un movimiento que fue criticado por la juntera del PNV Eugenia Arrizabalaga, que lamentó que los radicales impidieran «que se desarrollara el debate en torno a la situación de Cataluña».