El obispo de Bilbao, Mario Iceta
El obispo de Bilbao, Mario Iceta - Valerio Merino

Colectivos cristianos vascos acusan a tres obispos de «alienarse con el poder central» en torno al desarme de ETA

Mario Iceta, José Ignacio Munilla y Juan Carlos Elizalde mostraron su «alegría» por el anuncio de la banda criminal

BilbaoActualizado:

Los colectivos vascos Comunidades Cristianas Populares y Herria 2000 Eliza y la Coordinadora de Sacerdotes del País Vasco han criticado este lunes a tres obispos que el pasado 24 de marzo exteriorizaron su «alegría» por el desarme de ETA y destacaron que la única respuesta que espera la sociedad «es la disolución definitiva» de la banda. Según los grupos, dichas declaraciones resultan «dolorosamente frustrantes y parciales, alienadas con el poder central», y no se corresponden «con el sentir de la mayoría».

Los obispos Mario Iceta, José Ignacio Munilla y Juan Carlos Elizalde afirmaron, en una entrevista publicada por El Correo, que habían recibido «con alegría» el anuncio del desarme, y destacaron que la mera existencia de ETA suponía «una amenaza». Unas palabras que no fueron bien recibidas por algunos colectivos cristianos, que, a través de una carta, han asegurado que reflejan tan solo «las posiciones de un sector» y «no recogen el sentimiento y deseos sinceros de muchas otras personas».

En su misiva, los grupos exigen a los obispos que reclamen «la desaparición de todas las violencias e injusticias culturales, políticas, judiciales y policiales». También piden una modificación de la política penitenciaria, lo cual, a su parecer, precisa de «un diálogo honesto y abierto con todas las tendencias de la Iglesia vasca, evitando posicionamientos parciales».

«Hay que tener en cuenta y reconocer a todas las víctimas de un conflicto que parece que no interesa resolver», aseguran.

Por último, las Comunidades Cristianas Populares, Herria 2000 Eliza y la Coordinadora de Sacerdotes se han mostrado abiertas a «colaborar en el esclarecimiento de las injusticias cometidas en el irresuelto conflicto político, lo cual exige la memoria, la verdad, la justicia y reparación asumiendo las respectivas responsabilidades».