Jesús María Zabarte, el «carnicero de Mondragón»
Jesús María Zabarte, el «carnicero de Mondragón» - Ángel de Antonio

El «carnicero de Mondragón», el etarra impenitente que abandonó a su grupo en pleno tiroteo

Jesús María Zabarte pasó tres décadas entre rejas por el asesinato de 17 personas

BilbaoActualizado:

Su nombre real es Jesús María Zabarte (Mondragón, Guipúzcoa, 1945), pero las atrocidades que cometió en nombre de ETA le hicieron ganarse el apodo de «carnicero». No carga con el peso de haber asesinado a 17 personas, pues considera que sus crímenes fueron en realidad ejecuciones necesarias en la batalla por la independencia del País Vasco: «No me arrepiento», ha manifestado en reiteradas ocasiones. El suyo fue uno de los rostros más destacados del acto de rendición de la banda terrorista que tuvo lugar el pasado 8 de abril en la localidad francesa de Bayona. Fue una de las pocas veces en las que se le pudo ver en público tras su salida de prisión, donde permaneció durante cerca de tres décadas.

El «carnicero de Mondragón» es conocido entre los agentes de la Guardia Civil por su crueldad y su sangre fría a la hora de apretar el gatillo. Las que hay que tener para perseguir una ambulancia que transportaba a un policía nacional al que había herido previamente con el fin de rematarlo. Minutos antes, había acabado con la vida de otros tres que desayunaban desarmados en un local de Rentería (Guipúzcoa).

En otra ocasión, asesinó a otro agente que, malherido tras recibir un disparo a la salida del tren en el municipio guipuzcoano de Andoáin, intentó esconderse en un matorral. Zabarte lo cogió por el cabello y le asestó un tiro en la nuca.

Su actividad criminal se inició en 1972, cuando fue reconocido en un tiroteo en Quinta Real (Navarra). Sin embargo, ya formaba parte de ETA cuando tenía 21 años. A lo largo de su vida ha pasado por distintas cárceles, desde la de Burgos hasta la de Basauri. A esta última fue enviado por primera vez en 1973, cuando fue arrestado en el marco de una operación policial en la que casi pierde una pierna. Cuatro años más tarde logró salir de prisión debido a la implantación de la Ley de Amnistía.

Detención

Una vez libre, el «carnicero de Mondragón» volvió a las filas de ETA. De hecho, se convirtió en el líder del «comando Donosti», uno de los más sanguinarios de la banda criminal. Finalmente, agentes de la Guardia Civil consiguieron dar con él en 1984. La detención tuvo lugar en la localidad guipuzcoana de Hernani, al término de un tiroteo que se alargó durante cerca de tres horas. Zabarte fue herido en una pierna, mientras que sus dos compañeros murieron.

Un miembro del extinto Grupo Antiterrorista Rural (GAR) contó los detalles de la operación a través de un foro del que se hizo eco El País. Según su relato, el «carnicero» se escondió durante el tiroteo en un zulo que había tras un espejo chino: «No es un gudari, es un cagari», explica el agente, que destaca que el etarra estaba «"cagao" de miedo físicamente» y con la pistola en la mano, «que del acojono que tenía no la tenía ni montada». Además, subrayó que Zabarte «cantó en los interrogatorios hasta la traviata y sin tocarle ni un pelo», al contrario que otros miembros de ETA. De hecho, recuerda que su propia madre le dijo que había «vendido» a los suyos: «Un hombre, cuando mata, asume morir. Pero este, cuando vio que también podía caer, se cagó vivo», concluye.