Pablo Ojer

El frío no puede con la ilusión en la cabalgata de Pamplona

Decenas de miles de pamploneses se echan a la calle para recibir a SSMM los Reyes Magos de Oriente

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Tradicionalmente es el acto más multitudinario de cuantos se celebran en Pamplona, incluidos los Sanfermines. Esta noche, decenas de miles de personas han acudido a su cita con Sus Majestados los Reyes Magos de Oriente. Aunque el termómetro marcaba 3 grados de temperatura, la sensación térmica en los puntos abiertos alcanzaba hasta los 2 grados bajo cero, pero esto no ha sido impedimento para que las gargantas de miles de niños, y alguno no tan niño, gritaran al unísono Melchor, Gaspar o Baltasar. La fábrica de juguetes, los dromedarios que traían decenas de regalos, las bailarinas, los abanderados italianos que hacían malabares con las banderas… Más de una decena de carrozas han precedido a los tres Reyes Magos en la Cabalgata de Pamplona hasta completar una marcha que tardaba en torno a una hora en pasar. En total, más de 800 personas participan en el cortejo festivo, además de decenas de animales.

Previamente, a su llegada a la ciudad por la tarde, miles de niños han acompañado a los Reyes por las estrechas calles del casco antiguo de la ciudad y se han concentrado en la plaza Consistorial. Después de ser recibidos por el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, Sus Majestades saludaron a los que abarrotaban la plaza desde el balcón consistorial. Pese a su avanzada edad, prometieron no olvidarse de ninguno de los niños de la ciudad… y tampoco de los que son menos niños.

Seguridad

En Pamplona, como en el resto de ciudades españolas, se han desplegado importantes medidas de seguridad. Policía Foral y Policía Nacional han trabajado coordinadamente para garantizar que todo transcurriese con normalidad, como así ha sido.

Se ha establecido un cordón de unos 500 metros alrededor del recorrido de la Cabalgata en el que no podía circular ningún vehículo pesado, salvo los autorizados. Además, todas las calles que iban a parar a la Cabalgata estaban cerradas y blindadas con furgonetas de Policía cruzadas que impedían el acceso a ningún otro tipo de vehículos. Decenas de agentes vigilaban que todo transcurriese con la alegría e ilusión que requiere la ocasión.