Un momento de la marcha cuando llegaba a Neptuno, donde se aprecian varios vehículos policiales - EFE

World Pride 2017Madrid celebra el Orgullo Gay más seguro y multitudinario de su historia

El enorme despliegue policial logró que la jornada central de la celebración mundial LGTBI se convirtiera en un éxito

MADRIDActualizado:

Madrid se convirtió ayer en el epicentro del Orgullo Gay más internacional. La capital mundial de un World Pride entre fuertes medidas de seguridad que convirtieron este evento multitudinario en todo un ejemplo. Un protocolo sin precedentes en la historia que impresionó a los centenares de miles de madrileños y turistas que festejaron en la calle la jornada más importante de la celebración global de los derechos LGTBI.

El eje Atocha-Castellana y Alcalá-Plaza de España se sumió en un ambiente festivo pese al enorme despliegue policial. Unas medidas especiales que movilizaron a más de 3.500 efectivos entre Policía Nacional, Municipal, Samur-Protección Civil y miembros de seguridad privada.

Los cortes de tráfico comenzaron a primera hora de la tarde, más allá de los principales escenarios de la manifestación: Atocha y Colón. La cabecera partió a las 17 horas desde la Glorieta de Carlos V. Los controles de seguridad previos empezaron varias manzanas antes con vallas y vehículos policiales atravesados en ejes como el paseo de las Delicias, la ronda de Atocha, Serrano, O’Donnell, Princesa Génova o Bailén.

Manifestación y desfile

La manifestación, con 60 pancartas escritas en varios idiomas, se convirtió en el eje de las celebraciones del World Pride. Bajo el lema «Por los derechos LGTBI en todo el mundo», recorrió sin incidentes el paseo del Prado y de Recoletos hasta Colón. Allí concluyó, a las 20 horas, con las palabras de la alcaldesa, Manuela Carmena, y la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes. Ambas destacaron el papel de Madrid como garante de los derechos de la comunidad LGTBI ante el mundo. La regidora lo hizo recordando versos de Federico García Lorca y la líder del Ejecutivo regional presumió, por su parte, de presidir la primera comunidad autónoma «LGTBI friendly» de España.

Tras sus discursos, subieron al escenario representantes de los colectivos convocantes –FELGTB y Cogam, entre otros–, que reclamaron la igualdad de derechos en todo el mundo, con una especial mención a los siete países todavía aplican la pena de muerte a los homosexuales.

El acto concluyó al ritmo del mítico tema de Alaska «A quién le importa» –icono de la comunidad gay–, con una improvisada conga en la que participaron la alcaldesa y la presidenta regional.

Presencia política

La manifestación del Orgullo Gay contó con una amplia presencia de representantes políticos de todos los partidos y de las administraciones nacional, autonómica y local. Entre ellos, hubo varios miembros del PP, además de la presidenta regional y el consejero de Asuntos Sociales madrileño, Carlos Izquierdo. Los vicesecretarios populares Andrea Levy y Javier Maroto o el diputado vasco Borja Semper –que acudió con su pareja e hijo– se dejaron ver durante el recorrido. También estuvieron, en el escenario de Colón, el portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, y su homóloga en el Ayuntamiento, Purificación Causapié. Sara Hernández, secretaria general de los socialistas madrileños, acudió asimismo. Pablo Iglesias y Albert Rivera, entre otros miembros de Podemos y Ciudadanos, no faltaron a la cita.

Ambiente festivo

La brisa y las temperaturas templadas de ayer favorecieron que el ambiente festivo de esta cita se extendiera más allá del recorrido de la manifestación y del desfile de carrozas –52 en total, el doble que el año pasado–. Se prologó hasta la medianoche. En el cortejo, como novedad, participó la asociación LGTBIpol, formada por policías y guardia civiles. Los bomberos del Ayuntamiento encabezaron el recorrido con uno de sus camiones históricos.

Más allá del bullicio de Chueca, Sol y Gran Vía, el Barrio de Salamanca y Retiro se convirtieron en otros de los puntos más concurridos de la jornada. Las terrazas de los bares estaban llenas –muchos locales instalaron barras en la calle– y, a ellas, se sumaron multitud de puestos ambulantes que vendían agua y refrescos. La venta ilegal de alcohol se repitió, como viene siendo habitual en los grandes eventos de la capital, pese a la presencia policial. Muchos asistentes a la fiesta callejera aprovecharon la cercanía del parque de El Retiro para hacer botellón en sus zonas verdes. Todo ello, a pesar de que el recinto mantuvo cerrados desde las 17 horas los accesos principales de la calle de Alcalá y Alfonso XII.

La música y el baile animaron los escenarios de Sol, la plaza del Rey o la de Pedro Zerolo y, en especial, los de la Plaza de España y la Puerta de Alcalá.

Transporte público

Pese a las restricciones circulatorias, la capital no registró ayer un gran caos de tráfico. No obstante, sí que resultó complicado moverse en transporte público en la almendra central. Las estaciones de Sol, Banco de España y Colón cerraron a partir de las 17 horas. Lo mismo ocurrió con las de Cercanías de Sol y Recoletos.

De este modo, estaciones como Retiro, Príncipe de Vergara, Atocha, Ópera, Callao o Plaza de España se convirtieron en las alternativas para llegar hasta el epicentro de la fiesta. Por su parte, 41 líneas de la EMT se vieron afectadas por los cortes de tráfico. Los autobuses interurbanos reforzaron sus servicios un 125%. Cercanías duplicó el número de plazas.

Asistencia sanitaria

Al fuerte dispositivo policial se sumó ayer un amplio protocolo de asistencia sanitaria en todo el recorrido. Emergencias Madrid instaló ocho puestos sanitarios avanzados. En Cibeles se levantó un hospital de campaña. Samur-Protección Civil atendió por la tarde, en el epicentro del World Pride, a dos hombres fueron trasladados al hospital con pronóstico reservado: uno de 65 años con un infarto y otro de 50 por una intoxicación etílica. Al cierre de esta edición, no se habían registrado incidentes reseñables.