La concejal de Arganzuela y Usera, Rommy Arce, durante la presentación del mercado de Legazpi
La concejal de Arganzuela y Usera, Rommy Arce, durante la presentación del mercado de Legazpi - ISABEL PERMUY

Rommy Arce: una edil defensora de delincuentes y alérgica a la Hispanidad

La concejal de Usera y Arganzuela está tan lejos de sus vecinos como de la propia alcaldesa Carmena

MADRIDActualizado:

Manuela Carmena tiene dos líneas rojas en su equipo: la inoperancia y el extremismo. Y estas dos características, comentan en el entorno de Cibeles, las reúne Rommy Arce (Perú, 1977). La tachan de una persona «instalada en la marginalidad política» y «tremendamente sectaria». Sus dos años largos como concejal-presidenta de los distritos de Usera y Arganzuela arrojan más sombras que luces.

En ese segundo barrio es donde está enclavado Matadero, cuya Nave de Terneras fue cedida por Arce para el acto de la autodenominada plataforma Madrileños por el Derecho a Decidir, que encabezan personas de la órbita abertzale de Bildu y de la Coordinadora 25-S, que aglutina al movimiento antisistema más radical de Madrid. El juez vetó que el evento, que apoyaba el referéndum ilegal, se celebrara en un local público, y tuvo que trasladarse al Teatro del Barrio, en Lavapiés, de una cooperativa muy cercana a Podemos.

Ahora, Rommy Arce ha vuelto a sembrar la semilla de la polémica: el mismo espacio de Matadero acogerá hoy, a instancias también de una cesión de la concejal, un acto contra el Día de la Hispanidad. Como adelantó ABC, el 15-M pretende denunciar que la efeméride «representa el inicio de un proceso de violenta imposición cultural, política y militar» y «el exterminio de millones de personas en nombre de la civilización y de la religión católica; así como la estigmatización y discriminación histórica más absoluta de pueblos y culturas». Rita Maestre, portavoz del Gobierno local, dijo ayer: «Si hay grupos políticos que defienden la censura previa, la tendrán que defender ellos. Las instituciones públicas tienen que hacer que todas las opiniones se expresen en libertad, independientemente de si coinciden o no con las del Gobierno».

Sin trayectoria política

Las credenciales políticas con las que se presentó Rommy Arce a las primarias de Ahora Madrid, bibliotecaria en la Universidad Complutense, se limitaban a ser militante de CC.OO., perteneciente a la Plataforma de Apoyo a «Alfon» (el delincuente encarcelado por tenencia de explosivos en la huelga general de 2012) y haber tomado parte en la acampada ilegal del 15-M en Sol. Es de la corriente anticapitalista de Podemos.

Se ha granjeado fama de no dejar participar a las voces críticas en los Plenos de sus distritos; a haber abandonado el tejido deportivo de base de Usera; ha cedido centros municipales a actos políticos de su partido; y lo que iba a ser el Mercado de Frutas de Legazpi será, alojará, en parte al colectivo EVA, formado por los hasta entonces okupas de La Traba. También presionó a policías locales que identificaron a un grupo musical que lanzó proclamas contra los agentes. Ha votado en contra de su propia formación (o se ha marchado del Pleno de Cibeles) en la condena al régimen de Maduro, las cocheras de Cuatro Caminos y la conversión en apartamentos turísticos del edificio que estuvo «okupado» por el Patio Maravillas.