Madrid

Real Carabanchel: los cien años de un «histórico» del barrio

El club de fútbol, ahora en Preferente, celebra su centenario y reclama más «cariño institucional»

El presidente, Juan Medina, posa en el campo de La Mina
El presidente, Juan Medina, posa en el campo de La Mina - Óscar del Pozo

El barrio de Carabanchel (256.000 habitantes) celebrará el próximo jueves el centenario de su equipo de fútbol, el Real Club Deportivo Carabanchel, lo que le convierte en el tercero más antiguo de Madrid, después del Real (1902) y del Atleti (1903). Incluso hay documentos en los que se demuestra que el Carabanchel empezó a jugar en 1906 en los descampados de los entonces municipios de Carabanchel Alto y Bajo. Pero fue en 1916 cuando Pedro Arranz accedió a la presidencia del club y metió al equipo en la Federación Castellana de Fútbol.

Es el 13º club más antiguo de España y en la presente Liga Santander de las estrellas solo hay 10 equipos que nacieron antes que el Carabanchel.

A lo largo de estos cien años ha atravesado momentos de gloria, como cuando subió por primera vez a Tercera División (1955) y, cuarenta y un años después, a Segunda División B (1996), donde solo se mantuvo dos temporadas. Había partidos a los que acudieron más de 7.000 aficionados, como aquella eliminatoria de Copa contra el Mallorca que recuerdan los aficionados del barrio. Ahora, apenas llegan a 200 cada domingo.

Habitualmente ha militado en la Tercera División, aunque lleva varias temporadas en la categoría Preferente de regional. «Es una pena no poder celebrar el centenario estando en Tercera», comenta apenado el presidente del club, Juan Medina. «Nuestro objetivo es volver a Tercera, aunque también es una losa que tenemos todos».

El club cuenta con un presupuesto de unos 200.000 euros al año y no tiene ninguna ayuda oficial. Incluso, esta temporada no podrán lucir la publicidad de un centro comercial de Islazulque ha cerrado sus puertas recientemente. «Por eso, es un auténtico milagro que un equipo tan modesto haya podido cumplir cien años», subraya Medina, que se siente «muy orgulloso» de presidir el club del barrio de toda su vida durante esta celebración histórica y recuerda a todos los presidentes y personas que han trabajado para que el equipo llegue hasta nuestros días.

El club tiene equipos en todas las categorías, en las que compiten unos 350 chavales del barrio de todas las edades. Cualquiera de ellos sabe que el mejor trampolín para iniciar su carrera futbolística es vestir los colores del Carabanchel (camiseta blanca, pantalón negro y medias blancas).

En las últimas décadas han pasado por el club jugadores que han llegado a la Primera División y prestigiosos entrenadores. Entre los primeros, Moleiro (Real Madrid, 1941-1949), «Chato» González (Real Madrid, 1966-1971), Máximo Hernández (Celta y Spórting de Gijón, 1968-1972) y, más recientemente, el jugador del Rayo Vallecano, Embarba.

De Máximo a Burgos

En el banquillo carabanchelero se han sentado entrenadores muy conocidos, como el propio Máximo Hernández, Caturla, Salmerón y el «Mono» Burgos, que comenzó su andadura como técnico en este equipo en 2010. Al año siguiente, fue llamado por el «Cholo» Simenone como ayudante en el conjunto italiano del Catania.

También hay que destacar que si el club cumple cien años el día 8 de septiembre, su campo, La Mina es el más antiguo de Madrid y uno de los más antiguos de España. Situado entre las calles Nuestra Señora de Fátima y Eugenia de Montijo fue remodelado hace seis años, construyéndose vestuarios y tribunas nuevas con capacidad para 2.000 personas. También se sustituyó su excelente terreno de juego de tierra por otro de hierba artificial. Con esa remodelación realizada por el Ayuntamiento de Madrid desapareció el peculiar y famoso túnel de acceso a los vestuarios, uno de los símbolos históricos de este campo, el cual, es propiedad municipal, aunque nadie ha sabido documentar desde cuándo.

Sin embargo, sí que que hay papeles que confirman que a principios del siglo pasado los terrenos de La Mina pertenecían al cercano colegio de Santa Rita y por el que el club abonaba una cantidad simbólica de alquiler.

«Nosotros pagamos todos los suministros del campo, como el agua y la luz», afirma Juan Medina. «Hay ayuntamientos que se vuelcan con sus clubes, como lo vemos ahora con el C.D. Leganés, pero el fútbol modesto en Madrid está olvidado por las administraciones». Incluso, no solo no les ayudan, sino que les ponen trabas, como sucede con el bar que abrió el club para que los aficionados puedan tomarse un café, un refresco o un bocadillo durante los partidos. «El Ayuntamiento de Botella lo cerró hace cuatro años y, hasta la fecha», se queja el presidente del club. «Sin embargo, vamos a otros campos modestos de la capital y la mayoría tienen sus bares abiertos. La verdad, no nos hacen mucho caso ni cumpliendo cien años».

El penalti de Tony Leblanc

En el viejo campo se rodó uno de los capítulos de la popular serie de «Los Serrano» y, muchos años antes, poco después de la Guerra Civil, el actor cómico Tony Leblanc fue el protagonista de una curiosa historia. Los sábados boxeaba con el apodo de el «Tigre de Chamberí» y los domingos jugaba de portero en el Chamberí, que disputó al Carabanchel el ascenso a Tercera División en un partido decisivo en La Mina. Subió el Chamberí, gracias a un penalti que paró Tony Leblanc, el cual, salió a hombros del campo.

El club, a quien le fue otorgada la Corona Real en 1997, ha celebrado ya algunos actos conmemorativos de su centenario, como un torneo triangular entre veteranos del Real Madrid, Atlético y Carabanchel. También hubo una gala con figuras del mundo, como el exseleccionador nacional Vicente Del Bosque. En las próximas semanas se buscará un hueco para jugar un partido contra el Getafe o el Rayo Vallecano, y a final de año podría estar terminado un libro que recogerá los cien años del club.

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