Rafael García Fernández, «El Rafita», sale de los juzgados de Alcorcón en una imagen de archivo - JOSÉ ALFONSO | Vídeo: La Policía detiene a «El Rafita» dentro de una operación contra el robo y despiece de coches (ATLAS)
Sucesos

«El Rafita»: veinte antecedentes tras quince años del asesinato de Sandra Palo

El criminal se entregó ayer, involucrado en una trama de robo de coches. Una hora después, estaba libre

MADRIDActualizado:

Poco más de una hora. Ese es el tiempo que estuvo en comisaría Rafael García Fernández, «El Rafita», de 29 años, más conocido por ser uno de los cuatro asesinos de al joven getafense Sandra Palo. El multirreincidente se presentó en la comisaría de Villa de Vallecas, en el barrio de Entrevías, a las once de la mañana, acompañado de su abogado. Se entregaba después de que el 13 de febrero buena parte de su familia fuera detenida, de nuevo, por formar parte de una red de robo y despiece de vehículos. Declaró y quedó en libertad, con cargos, a la espera de que el juez instructor le llame a declarar, al no apreciarse riesgo de fuga. Se da la circunstancia de que, justo a la hora de su entrega, la Policía daba cuenta de esa operación en la que estaba encartado. El día de los arrestos, no se encontraba en el lugar, la Cañada Real.

«El Rafita» suma ya más de una veintena de antecedentes policiales (17 de ellos, en demarcación del CNP) desde que, hace ahora 15 años, participara en la detención ilegal, violación múltiple y asesinato de Sandra, a la que quemaron viva, la madrugada del 17 de mayo de 2003. Apenas cumplió cuatro años de internamiento en un centro de menores, al contar con 14 años en el momento del vil crimen. Salió a la calle, pese al criterio contrario de los peritos, y, como era previsible, siguió delinquiendo. Hasta convertirse en el epítome de la incapacidad de reinserción de determinados criminales, sobre todo muchos de los que tienen antecedentes por delitos sexuales y de sangre. Ya ha pasado dos veces por prisión, la última en noviembre de 2016.

La familia de Sandra Palo es la que más tiempo lleva peleando por el endurecimiento de las penas para estos sujetos y, ahora, por el mantenimiento de la prisión permanente revisable en nuestro país.

«Los Carroñeros»

«El Rafita» y su familia ya se vieron involucrados en 2011 en la llamada operación Ceniza, de robo de vehículos. Ahora, se les investigaba desde junio en el marco de la operación Mecano, prácticamente un calco de la anterior: desde la Cañada Real, escondrijo de los Fernández García (o al revés, porque el asesino de Sandra se ha cambiado el orden de sus apellidos en un vano intento por pasar desapercibido), controlaban el negocio del robo y despiece de vehículos. Era tal el ritmo de su actividad criminal (podían desguazar un coche en apenas una hora), que los agentes les apodaron «Los Carroñeros».

Dentro del reparto de tareas, «El Rafita» se encargaba de esto último, precisaron ayer los responsables de la investigación de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que han contado con la colaboración de la Policía Municipal. Tenía una orden de busca y captura policial y en el marco del caso han sido detenidos también sus hermanos Eduardo, Ricardo y Daniel, además de otras 27 personas, entre quienes hay más familiares de este clan de mercheros, algunos de cerca de 80 años. Se han registrado 19 parcelas del sector 6, en Valdemingómez, el más problemático y cercano al límite con Perales del Río (Getafe), pero gozaban de viviendas protegidas.

Robaban a la carta. Se hacían con el coche, lo dejaban «enfriar» unos días (por si tenía GPS o lo encontraba la Policía) y luego lo trasladaban a naves de la Cañada. Tras despiezarlos, quemaban los chasis. También se han intervenido seis armas de fuego, más de 200 cartuchos y 88 armas blancas (catanas, machetes, navajas, sables y cuchillos), lo que da buena cuenta de la