Madrid

La Quinta de Torre Arias reabrirá con un gran huerto urbano y un mercadillo

El ayuntamiento invertirá 4 millones en la restauración de la finca. Está previsto que el complejo reabra en 2017 y que los vecinos puedan cultivar en él

Antigua zona de huertas de la finca, que se pretende desplegar el primer cultivo urbano
Antigua zona de huertas de la finca, que se pretende desplegar el primer cultivo urbano - DE SAN BERNARDO

A mediados del siglo XIX, los marqueses de Bedmar, dueños de la Quinta de Torre Arias (San Blas-Canillejas), abrían una vez al año las puertas de su finca para organizar una gran fiesta en sus jardines. Invitaban a todos los vecinos a una merienda con baile popular y juegos como la cucaña. La jarana se alargaba hasta la noche, según documenta la asociación Madrid, Ciudadanía y Patrimonio. El Gobierno de Manuela Carmena convertirá la Quinta de Torre Arias en un espacio íntegramente para el ciudadano donde, además de poder disfrutar de su paisaje recorriéndolo, podrá trabajar los huertos urbanos que allí se implanten. Como explicó a este diario la alcaldesa de la capital: «Queremos transformar este tesoro en un parque agrícola histórico».

En marzo del próximo año comenzarán las obras del proyecto de restauración. En el proyecto de los Presupuestos municipales se contempla una inversión de más de 4 millones de euros. Existe una partida para «Construcciones Finca Torre Arias. Acondicionamiento y estanqueidad», de un millón de euros en 2016 y otros 2 millones en 2017.

Además, se incluye otra remesa para la remodejm,lación de los parques de 1.171.000 euros. Según informaron desde el Consistorio, ya cuentan con un mecenas que se encargará de buena parte del presupuesto, la Fundación Annie Johansen, el mayor benefactor del Ayuntamiento de Madrid. Esta entidad dará dinero para mejorar la Quinta y la casa del guarda, donde se pretende hacer la recepción de los visitantes.

La apertura al público de la Quinta estaba incluida en el programa de Ahora Madrid, «atendiendo a las propuestas vecinales para su uso, gestión pública y participada, redefiniendo las actividades (culturales, agrícolas, ganaderas, de jardinería, escuelas...)», detallaba.

El invernadero que tiene la finca está hecho con un sistema ya obsoleto
El invernadero que tiene la finca está hecho con un sistema ya obsoleto- DE SAN BERNARDO

Será el Área de Medio Ambiente y Movilidad, dirigido por Inés Sabanés, quien se encargue de ejecutar el plan de restauración, que se realizará en dos fases. La primera se centrará en el arreglo del cerramiento, los caminos, y elementos de peligrosidad de la zona al sur del Palacio. Una segunda etapa se fundamentará en acometer los mismos trabajos en la parte norte y la jardinería de la Quinta al completo. Las obras serán controladas desde la dirección general de Gestión del Agua y Zonas Verdes.

«Parque agrícola histórico»

«El primer proyecto está ya redactado y en supervisión en estos momentos; su inicio está previsto para mayo de 2016 y su finalización, unos siete meses después. Estará dedicado exclusivamente a infraestructuras», informaron desde la Concejalía de Medio Ambiente. Su coste ascenderá a 2.159.348 euros, IVA incluido.

La segunda fase se redactará durante 2016, incluyendo toda la jardinería. Se ejecutará en 2017. El ajardinamiento de la finca quedará concluido en diciembre de ese año. Explicaron desde el ayuntamiento que no se conoce todavía el presupuesto final para esta segunda intervención.

Carmena habló de que ella y su equipo quieren que los productos cultivados en los huertos se vendan en un mercadillo situado en la finca. «Queremos que haya unas pequeñas zonas de venta, muy espontáneo, que sea una idea del Madrid sostenible, sin que la zona de producción emplee mucho tiempo desde que se produce hasta que llegue a los hogares», manifestó la regidora. Sobre el sistema de adjudicación de estos puestos, el destino de los beneficios y el número de tenderetes que habría no pudieron especificarlo desde la Administración local. Aún no está decidido.

La zona de cultivo del futuro jardín se estructuraría en tres zonas. La primera, la que atañe a las huertas situadas a la izquierda del camino, que une la puerta principal de la calle de Alcalá con el arroyo. Serían pequeños cultivos de carácter netamente históricos; es decir, de frutales de flor en parte y de rotación con fines ornamentales, por tanto, de escasa producción. Estos serían mantenidos por personal funcionario.

DE SAN BERNARDO

El segundo sector sería el ubicado junto a la huerta que existe actualmente, a la derecha del camino, y que mantienen los jardineros municipales. Aquí podría plantarse con cierta inmediatez y consta de dos parcelas, una de 3.200 metros cuadrados y otra de 2.000. Estos 5.200 metros cuadrados podrían ser cultivados por jardineros municipales, pero también por ciudadanos del barrio o asociaciones vecinales ya existentes o la Red de Huertos Urbanos.

Más cultivo urbano

Una tercera zona entrañaría la parcela situada en la zona norte de la finca, vallada y, en la actualidad, sin prácticamente vegetación. Tienen una superficie de 230.000 metros cuadrados y podría ser una expansión de la zona dos, de cultivo urbano, cuando se considere necesaria toda o parte de la superficie.

Además de la zona de huerta, en la finca existiría una zona forestal-paisajística que acompañaría al arroyo; un jardín en la ladera sur del palacio, un jardín histórico (recordatorio de lo que hubo) en la zona este de la vivienda; el olivar completado y arreglado en la zona oeste del palacio (del que quedan aún muy buenos olivos), y una zona entre los edificios históricos del norte del palacete hasta la zona tres de posible huerta.

Manuela Carmena, en su empeño de recuperar el patrimonio municipal, espera que este proyecto transforme la finca «en una maravilla», y que los madrileños puedan disfrutar de ella después de una eternidad cerrada al público.

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