Vídeo: ¿De qué se quejan los usuarios de la nueva tarjeta Multi? - ABC

Quejas entre los usuarios por la nueva tarjeta Multi: «No sirve en todas las zonas y no se puede devolver»

Los viajeros de Metro y EMT critican los «defectos» de este sistema. Ya se han recogido más de 4.000 firmas en su contra

MadridActualizado:

Dos semanas después de la implantación definitiva de la nueva tarjeta de transportes Multi, las quejas entre los usuarios de Metro y EMT no se han hecho esperar. Denuncian, entre otras cuestiones, que este monedero virtual no pueda ser devuelto a cambio de su importe, que según la ruta elegida sea necesario adquirir dos o más tarjetas o que esté excluida de la misma el servicio ferroviario de Cercanías. «Es una tomadura de pelo, resulta que ahora para ir a ver a mi hijo a Coslada he tenido que sacarme una segunda tarjeta», resume María, vecina del barrio de San Blas y pasajera ocasional del suburbano. «Antes también necesitaba dos billetes, un metrobús normal y un combinado, pero con una sutil diferencia; pagaba solo por los viajes y no por los soportes», prosigue, sin encontrar razón alguna que justifique tal controversia.

Lo cierto es que en la información divulgada por el Consorcio de Transportes de Madrid ya se avisaba de que «solo pueden cargarse distintos tipos de bonobuses en la misma tarjeta si no abarcan zonas coincidentes». En ese sentido, fuentes de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid señalan a este periódico que «la tecnología actual no permite discriminar el tipo de billete a validar. Es decir, en el caso de la usuaria anterior, si llevara el metrobús y el combinado en la misma tarjeta, podría ocurrir que al picar un viaje de la 'zona A' gastara otro de mayor importe». Por ello, apuntan que hasta la fecha «no es posible evitar esta situación, pero se trabaja en desarrollar el sistema e ir incorporando nuevas posibilidades».

El hecho de que no sea retornable es otra de las polémicas más comentadas. «Mis padres vienen de Soria a pasar un fin de semana y están obligados a comprar una tarjeta que no van a volver a usar hasta dentro de un tiempo, si es que no la han perdido antes», incide Rubén, llegado a la capital tres años atrás para cursar sus estudios universitarios. Tampoco entiende que los billetes sobrantes no puedan ser reintegrados, a imagen y semejanza de lo que ocurre en Londres con la Oyster Card.

«Aunque no lo parezca, son modelos distintos. La Oyster es una tarjeta en la que solo puedes cargar dinero y te va descontando el saldo según validas los tickets. Pero sí, por ejemplo, compras una Travelcard de siete días y solo estás cinco, no te devuelven nada», advierten las mismas fuentes regionales, que agregan, además, el aumento de costes que supondría la devolución: «La opción de recuperar las tarjetas, limpiarlas y volverlas a poner en funcionamiento añadiría unos costes que, seguramente, hubieran repercutido en el precio de la propia Multi». Respecto a la imposibilidad de recuperar los trayectos adquiridos y no utilizados, desde el propio Consorcio remarcan que la nueva tarjeta «no ha eliminado ninguna posibilidad que había anteriormente»; e inciden en que «el sistema de transporte de Madrid es de los más baratos en Europa».

Recogida de firmas

No resultan baladíes otros asuntos como la dificultad para consultar el número de viajes restantes a través de las nuevas tecnologías. «En la 'app' de la Multi es posible realizar esta operación siempre y cuando el teléfono móvil tenga un chip NFC», justifica el departamento de Transportes, aunque reconoce que algunos dispositivos muy utilizados como el iPhone carecen de ello. Ni tampoco, que, en el caso de que la tarjeta deje de funcionar por algún fallo electrónico, el usuario se vea obligado a adquirir otra en la estación y acudir después hasta una de las oficinas de gestión de la Tarjeta Transporte Público. «Allí te la cambian por otra, pero si quieres el dinero debes poner una reclamación», explican desde el área, incidiendo de nuevo en el mayor desembolso que implicaría para los pasajeros instalar puntos de canjeo en las propias estaciones.

Con estos ingredientes, un afectado decidió abrir una recogida de firmas en la plataforma change.org, en la que pide al Consorcio «una Tarjeta Multi única, integrada y retornable». La petición, que ya cuenta con el respaldo de más de 4.000 personas, señala que «este sistema no ha supuesto ninguna ventaja tangible para los usuarios, a los que se les ha hecho pagar los múltiples inconvenientes y defectos que ha conllevado el cambio tecnológico». La Comunidad de Madrid dio de plazo hasta el 14 de octubre del año pasado para solicitar a través de su web la tarjeta de manera gratuita -máximo, dos por hogar-. A partir de entonces, el precio por soporte es de 2,5 euros.