Engracia HIdalgo, consejera de Hacienda, escucha a Ignacio Aguado (Cs), partido con el que han acordado los presupuestos de 2018
Engracia HIdalgo, consejera de Hacienda, escucha a Ignacio Aguado (Cs), partido con el que han acordado los presupuestos de 2018 - IGNACIO GIL

PP y Cs, entre «zascas» mutuos, tumban las enmiendas a la totalidad a los presupuestos regionales

Las cuentas, «continuistas» y «una oportunidad perdida» para Podemos y PSOE; los populares las defienden porque aportan «progreso y estabilidad»

MADRIDActualizado:

Los votos de PP y Ciudadanos -unidos, pese a sus muchas diferencias públicas y privadas y las pullas que se han lanzado en sus respectivos discursos- han rechazado las dos enmiendas a la totalidad presentadas a los presupuestos regionales de 2018 por PSOE y Podemos. Los populares han defendido lo que consideran un presupuesto que apuesta por el empleo y los más débiles, mientras que la formación naranja los considera «útiles» para mejorar políticas concretas, aunque ha confesado que tuvo que «ceder y darle a Cifuentes el capricho de presentarlos sola» aunque los hubiera negociado con ellos. PSOE y Podemos los tachan de continuistas y apostaron por tumbarlos, aunque no tuvieron suficientes apoyos para conseguirlo.

La consejera de Hacienda, Engracia Hidalgo, defendió con vehemencia unas cuentas regionales que «consolidan la recuperación económica y refuerzan el gasto social para los más necesitados». Sus claves, ha dicho, son la prioridad por el empleo, el compromiso con la estabilidad presupuestaria, la eficiencia en el gasto, el cumplimiento del programa de Gobierno de Cifuentes y el mantenimiento de los impuestos, sin subidas ni sorpresas.

Su compañero Enrique Ossorio, portavoz del grupo popular, ha defendido su continuismo en «crecer en empleo por encima del resto de España y en avance social». Ha destacado que la región tiene «la deuda más baja de toda España, según datos del Banco de España», que está «entre las que mejores servicios presta».

El PP sacará adelante estos presupuestos gracias al apoyo de los 17 diputados de Ciudadanos, sin cuya colaboración no alcanzaría la mayoría suficiente ni para rechazar las enmiendas a la totalidad ni para aprobar las cuentas en la Asamblea, como se ha encargado de recordarle el portavoz de Cs Ignacio Aguado. También le ha criticado a PSOE y Podemos por sus enmiendas a la totalidad. Principalmente, porque no las considera útiles: sólo servirían en la práctica, asegura, para «obligar a repetir los presupuestos 2017 y bloquear los 800 millones de euros» en que han mejorado las cuentas regionales.

Quitarse los complejos

Ha pedido a los dos partidos de la oposición que se «quiten los complejos» y sean capaces de «poner condiciones para aprobar presupuestos, como hemos hecho nosotros». Una política «útil», la ha definido, con la que han conseguido incorporar mejoras como «8 millones de euros más para la Renta Madrileña de Integración, 24 millones más de ayuda a domicilio y teleasistencia, y 10 millones de euros más para aumentar el personal en residencias de mayores».

«El tren del Gobierno de Madrid no cuenta ni con locomotora ni con maquinista», dice Ignacio Aguado

Unas cifras que le ha discutido el popular Ossorio: «Les agradecemos el apoyo a los presupuestos, pero su margen de influencia ha sido de no más de 110 millones de euros; lo han engordado mucho», ironizó. En todo caso, Aguado se ha mostrado dispuesto a seguir «contribuyendo» con sus votos «a que el tren del Gobierno de Madrid siga por las vías del crecimiento, pero no cuenta ni con locomotora ni con maquinista».

En defensa de su enmienda a la totalidad, el portavoz socialista Ángel Gabilondo ha hablado de «malversación política» y también de las «inversiones virtuales, que no se ejecutan». A su juicio, estos presupuestos para 2018 son «una nueva oportunidad perdida» porque mantienen la «inercia de una situación ineficiente e injusta». Por eso los ha calificado de «lso presupuestos de la resignación, de la claudicación, de que esto es lo más que ustedes pueden y saben hacer», que es consolidar un modelo «basado en el crecimiento de unos a costa de otros».

Tampoco han convencido las cuentas ni las razones del PP a la diputada de Podemos Raquel Huerta, para quien los «iconos» de estas cuentas serán «deuda, desigualdad y corrupción». A su juicio, Cifuentes es «como el perro del hortelano, que ni gobierna ni deja gobernar». Ha comparado sus políticas con las del Ayuntamiento de Madrid, «más honrado, más eficiente, más justo y con más oportunidades para todos».