Rommy Arce, el pasado 15 de febrero, en los actos de celebración del Año Nuevo chino en Usera - JAIME GARCÍA / Vídeo: En vídeo: así destrozaron los radicales decenas de coches durante la revuelta
Disturbios en Lavapiés

La Policía denunciará por delito de odio a Arce, Espinar y otros dirigentes de Podemos

Los sindicatos CPPM, CSIT-UP y APMU llevan a cabo acciones judiciales y piden el cese de los políticos

Galcerán, Carmona y Valiente apoyan en Twitter a la polémica edil e insisten en «el racismo institucional»

MadridActualizado:

La muerte de Mmame Mbaye en Lavapiés ha sido el nuevo detonante para acrecentar las distancias ya insalvables dentro de Ahora Madrid y erosionar aún más las relaciones del equipo de Gobierno con la Policía Municipal. El Cuerpo está formado por cerca de 6.300 agentes y, para la mayoría de los policías que están representados en los sindicatos, las opiniones vertidas por algunos de los responsables políticos de Ahora Madrid en el Ayuntamiento y de Podemos en la Comunidad de Madrid y el Gobierno de la Nación sobre la intervención policial son constitutivas de delitos. Por ello, van a acudir a los tribunales.

Desde el día de la muerte, que acabó con dos días de violencia y cargas policiales en las calles del barrio, el Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM) –casi 3.000 afiliados–, CSIT Unión Profesional –1.200– y la Asociación de Policía Municipal de Madrid (APMU) –670– han recopilado todos los tuits y las intervenciones de diferentes políticos de Podemos para llevarlas ante el juez por haber incurrido, presuntamente, en delitos penales de odio y otros como el de alteración del orden público.

Las tres organizaciones consultarán esta semana a los servicios jurícos la posible imputación de otros delitos a los cargos políticos que, además de su falta de apoyo a los agentes que trataron de salvar la vida a Mmame durante 24 minutos en la calle del Oso, no dudaron en insistir en que la muerte fue fruto de una persecución policial. El caso más flagrante fue el de la concejal-presidenta de Usera y Arganzuela en el Ayuntamiento de Madrid, Rommy Arce, para la que estas tres plataformas de trabajadores exigen su cese inmediato. Los sindicatos también mencionan al secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, y no descartan ampliar su denuncia a otros dirigentes de esta misma formación.

«Suficiente material para pedir dimisiones»

«Tenemos suficiente material como para pedir dimisiones contra estos mandatarios», afirma contundente José Francisco Horjaco, portavoz de CSIT-UP. Este representante se refiere especialmente al caso de Arce, porque «no es la primera vez que hace manifestaciones en contra de la Policía Municipal. O la cesa la alcaldesa o será un juez el que la haga cesar».

Desde CPPM, Alberto Cid, su portavoz, sostiene que no es «coherente» que miembros de la Corporación «fomenten un bulo sobre un hecho que pone en peligro la vida de sus propios trabajadores». «Si piensan que la Policía Municipal es xenófoba no deberían estar en la Administración», remacha.

El representante de APMU, Carlos Bahón, considera que los tuits escritos por Arce son «mensajes reiterativos de odio contra los funcionarios de la Policía Municipal».

Investigación «sin sentido»

Las palabras del delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, el pasado viernes no aplacaron el malestar entre los funcionarios por la falta de apoyo institucional. Si bien el concejal ofreció la versión oficial de que el mantero falleció por muerte natural sin que fuera perseguido por los policías, éste anunció a continuación que se iniciaban «a petición propia» investigaciones para esclarecer los hechos y averiguar si se había producido algún tipo de violencia policial. «La proporcionalidad de la fuerza en la calle del Oso, donde los agentes trataron de reanimar al ciudadano, no tiene ningún sentido. ¿Va a investigar los posibles delitos de odio de los cargos públicos contra la Policía?», refiere Cid en relación al delegado, creador de la Unidad Especial de Delitos de Odio en el Cuerpo.

Arce no se ha quedado sola en su cruzada antisistema. Sus compañeros de formación, Montserrat Galcerán y Pablo Carmona se sumaron ayer a sus críticas en Twitter. «Señalar las perversiones del sistema es según algunos incitar al odio. Compañera @rommyarce , quienes defendemos los Derechos Humanos estamos contigo y queremos que siga oyéndose tu voz», decía la primera; «muy de acuerdo estos días con mi compañera @rommyarce», publicaba el segundo. Mauricio Valiente, al frente de la oficina de Derechos Humanos en el Ayun tamiento, escribía en la red social el viernes: «Tenemos gran responsabilidad con los colectivos y personas que sufren el racismo cada día. El racismo institucional es una realidad y debemos acabar con ella, con soluciones concretas».