Protesta de vecinos de la UVA de Hortaleza, en 1998, por el retraso en la remodelación del barrio
Protesta de vecinos de la UVA de Hortaleza, en 1998, por el retraso en la remodelación del barrio - ALEJANDRO CARRA

Podemos pide acabar, tras 23 años de obras, la remodelación de la UVA de Hortaleza

Propone al pleno de la Asamblea un plan plurianual de inversión para finalizar los trabajos en esta legislatura

MADRIDActualizado:

Veintitrés años son los que llevan los vecinos de la U.V.A. (Unidad Vecinal de Absorción) de Hortaleza esperando que finalice la remodelación de sus viviendas y sus calles. Por el camino han pasado gobiernos de casi todos los colores políticos, y años y años de promesas, presupuestos, retrasos, aplazamientos, parones, arranques ... hasta ahora. El diputado de Podemos Marco Candela lleva este jueves el caso de la U.V.A. de Hortaleza al pleno de la Asamblea, para tratar de que se comprometa un presupuesto plurianual suficiente para acabar las obras en esta legislatura.

«La UVA lleva 23 años pendiente de ser remodelada, sus habitantes realojados a nuevos edificios y el barrio urbanizado», mientras «los sucesivos gobiernos del PP han sido incapaces de adquirir y hacer cumplir un compromiso firme de acabar con una situación urbanística y social impropia de la capital de la cuarta economía europea».

La historia del barrio de la UVA de Hortaleza se inicia en la década de los 60, cuando se proyecta esta unidad de absorción, junto con otras cinco en diferentes puntos de Madrid. La idea inicial es que las viviendas fueran provisionales, para un plazo máximo de cinco años, y se realizaran con materiales constructivos desmontables, explica en su exposición de motivos el diputado Candela.

Techos bajos y de chapa

Finalmente, las viviendas fueron construidas con acero y ladrillo y adjudicadas definitivamente a sus ocupantes, mediante un contrato de arrendamiento con opción a compra a 50 años. Eran, y las que sobreviven lo siguen siendo, muy pequeñas -apenas 40 metros cuadrados-, con techos bajos y tejados de chapa. En 1989 el barrio entró a formar parte del proyecto de remodelación de «los once barrios», y se aprobó por el Consejo de Administración del IVIMA en diciembre de 1993.

Desde entonces aquí, diferentes planes de remodelación han ido dibujando el nuevo barrio, pero a día de hoy, denuncia el diputado Candela, para terminar con el realojo de todas las familias «están pendientes tres promociones por un total de alrededor de 280 viviendas», y además para acabar la remodelación completa del barrio faltan «otras dos promociones por un número total similar de viviendas».

También falta por terminar la urbanización del barrio, donde están pendientes de resolver «algunos problemas técnicos de coordinación con la administración municipal y Telefónica». La tardanza en el proceso de reforma de este barrio ha dado lugar a circunstancias como que algunos vecinos lleven años reubicados y han podido optar a la compra de su nueva vivienda, mientras otros aún no han visto ni siquiera construidas las que les servirán de realojo. Igualmente, se dan algunos problemas legales en casos de fallecimientos del titular del contrato de arrendamiento.