Los organizadores leen el manifiesto en la Nave de Terneras de Matadero, ayer por la tarde
Los organizadores leen el manifiesto en la Nave de Terneras de Matadero, ayer por la tarde - ISABEL PERMUY

Plantón de Rommy Arce a la fiesta indígena contra la Fiesta Nacional

La edil de Arganzuela declinó la invitación pese a ceder una nave municipal para el acto

MADRIDActualizado:

El mismo día que miles de personas se echaron a la calle para celebrar la Fiesta Nacional, varios colectivos convocados por la Asamblea Plaza de los Pueblos 15M llevaron a cabo un pasacalles y un acto en la Nave de Terneras de Matadero -de titularidad municipal- para protestar contra lo que consideran el inicio histórico de un «proceso de violenta imposición cultural, política y militar», al coincidir con la misma fecha del desembarco de Cristóbal Colón en América.

Y lo hicieron, sorprendentemente, sin la presencia de su principal valedora. Pese a contar con la connivencia de la concejala-presidenta de Arganzuela, Rommy Arce, que aprobó días antes la cesión de la Nave de Terneras para desarrollar el grueso del evento, la responsable del distrito evitó salir en la foto tras declinar la invitación de los promotores. «Se le ha instado a venir, al igual que al resto de autoridades del Ayuntamiento. Pero no sabemos donde está», señalaba una de las ponentes.

Bajo el lema, «Descolonicémonos. 12 de octubre. Nada que celebrar», decenas de personas pidieron el reconocimiento de «la soberanía y los derechos de todos los pueblos del mundo que han sido o continúan siendo colonizados», según reza el manifiesto publicado. Previamente, una marcha cargada del folclore típico de varios países latinoamericanos partió al mediodía desde la plaza de la Cebada hasta el propio centro cultural de Matadero. Los bailes y la música marcaron una ruta que transcurrió sin incidentes. Tan solo la falta de planificación de los organizadores motivó retrasos y un pequeño caos al quedar partida la cabecera del resto de la expedición.

«En lugar de avisarnos y decir que parásemos, nos han dicho que avanzáramos», explicaba una de las participantes, con cierto tono de indignación. «Llevamos aquí media hora esperando para entrar todos juntos al recinto», proseguía. Superadas las discrepancias, el acto en la Nave de Terneras estuvo envuelto en un claro tinte político: «Creemos que no hay nada que celebrar porque el 12 de octubre es una fecha donde empezó el genocidio y el exterminio de muchos pueblos. Los españoles son nuestros hermanos, pero los gobernantes, los de antes y los de ahora, son los que han oprimido a miles de pueblos», exclamó uno de los comunicantes.

Críticas de la oposición

Varias pancartas, en las cuales se pudieron leer consignas como «Fuera colonos sionistas de los territorios ocupados de Palestina», «Feminismo comunitario es revolución para el mundo», «Temer golpista, fuera de Brasil» o «Libertad para el Sáhara», y algunos cánticos pusieron la nota discordante entre los asistentes. La mayoría, a favor; pero otros, dejaron claro su malestar. «No entiendo porque hay que mezclar churras con merinas», advertía un joven, sin querer caer en la confrontación. «Es solo una opinión personal», remarcaba. Los conciertos y monólogos amenizaron una jornada, en la que los congregados pudieron degustar comida y bebida típicas de los países participantes.

Semanas después de que un juez anulara la celebración el 1 de octubre de un acto a favor del referéndum en Cataluña en la misma Nave de Terneras, la celebración volvió a provocar las críticas de PP y Cs, que afearon al Gobierno de Manuela Carmena el hecho de ceder un espacio municipal para un evento contra la Fiesta Nacional.