Un conejo corriendo en la periferia madrileña
Un conejo corriendo en la periferia madrileña - J.R. LADRA

La plaga de conejos en Madrid obliga a dar nueve licencias para capturarlos

Vallecas, Villaverde y otros barrios de la periferia con grandes infraestructuras acusan más la superpoblación

MadridActualizado:

La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid ha otorgado en lo que va de año nueve licencias que facultan a empresas especializadas a cazar conejos en vivo en distintos puntos de la capital. La mayoría de estos permisos afectan a localizaciones del extrarradio de la ciudad, donde las condiciones son propicias para que se desarrolle de forma desmedida esta especie, una situación que cada vez se repite con mayor frecuencia.

En concreto se trata de los depósitos que Metro tiene en Villaverde y Fuencarral, la Fundación Götze o el centro deportivo y sociocultural La Dehesa. También se dio permiso desde la Comunidad para cazar conejos en otras zonas como los terrenos de la Universidad Complutense en Somosaguas, en los alrededores del polideportivo ubicado junto al Cerro de Almodóvar, en las inmediaciones del Hospital de Vallecas, la carretera de Vicálvaro a Santa Eugenia y en las cercanías de la M-30 en el Nudo Sur.

No es raro divisar en estas zonas a uno o varios de estos animales cruzando las carreteras o escabulléndose de los más curiosos en los lugares cercanos a sus madrigueras. Ahí se reproducen y también ahí son cazados, en vivo, por las patrullas contratadas por los afectados, que pueden ser desde entidades privadas hasta el propio Ayuntamiento de la capital. Sea de una forma u otra, ambos permisos deben ser autorizados por la Consejería de Medio Ambiente.

En las inmediaciones del cerro de Almodóvar, donde hay un colegio, un instituto y también un polideportivo, los conejos campan a sus anchas y, según pudo comprobar este diario, han excavado madrigueras de gran profundidad y tamaño. El concejal presidente del distrito, Francisco Pérez (Ahora Madrid), admite que tienen «un problema de superpoblación bastante importante» ya que, además, añade que «muchos de estos conejos tienen otro factor de riesgo, como que pueden ser transmisores de enfermedades».

Difícil hacer un censo

La Comunidad de Madrid reconoce que es prácticamente imposible establecer un censo regional de los ejemplares de esta especie, caracterizada por su rapidez reproductiva. Por ello, una de las estrategias más eficaces para determinar dónde se encuentran las mayores concentraciones de conejos es tener controlados los lugares donde se han pedido permisos para cazarlos.

Theo Oberhuber, portavoz de Ecologistas en Acción, considera que la gestión de la población de conejos en Madrid «no es adecuada» y avanza que este animal «se está adaptando a vivir en el entorno de infraestructuras» porque «en espacios cercanos a las carreteras o vías de tren, donde no hay actividad humana, es donde los conejos encuentran unas condiciones relativamente óptimas que posibilitan su reproducción».

Con hurones

Precisamente en estas zonas, los conejos no se pueden cazar de cualquier forma. En el caso del distrito de Vallecas, las patrullas de cazadores emplean hurones para realizar los descastes, una palabra que hace referencia al proceso mediante el que se extraen del ecosistema a todos los ejemplares «sobrantes». La técnica es sencilla: se bloquea una de las dos bocas de la madriguera con una red y, por la otra entrada, se introduce a un hurón que obliga a los conejos a buscar una salida cayendo en la red. «No se puede utilizar la escopeta en zonas urbanas o semiurbanas», indica Oberhuber, quien sin embargo critica el modo de captura con hurones. «Representa una de las más modalidades más agresivas que hay. Es un predador que produce muchísimos daños».

Hasta ahora, una vez que los animales eran atrapados, se cedían a cotos. «Pero por esto habitualmente se cobra y como el Ayuntamiento no estaba sacando ningún beneficio, pensamos que era mejor destinar estos ejemplares a un fin que tuviera, al menos, una incidencia positiva», explica Ignacio Benito, concejal del PSOE en el Consistorio de la capital. Así, en el pasado pleno propuso establecer un convenio entre la ciudad y la asociación Life+Iberlince para que los conejos que se cazaran en Madrid sirvieran «para alimentar al lince ibérico», ya que son la base de su dieta.

El Ayuntamiento confirma, después del visto bueno del pleno, que se encuentra en negociaciones con esta asociación para que la iniciativa llegue a buen puerto. Eso sí, fuentes municipales especifican que no todos los conejos serían trasladados a parajes como Doñana, donde vive esta especie en peligro de extinción, sino que las cesiones se realizarían mediante un sistema de cuotas.