Israel González, director de la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la Universidad Rey Juan Carlos
Israel González, director de la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la Universidad Rey Juan Carlos - ISABEL PERMUY

Perros contra la anorexia y la bulimia en el Hospital del Niño Jesús

El centro hospitalario inicia una terapia pionera para tratar a adolescentes con trastornos de alimentación

MADRIDActualizado:

Una terapia pionera con perros para luchar contra la anorexia se estrena este viernes en el Hospital del Niño Jesús. Eo es un collie algo mezclado, cariñoso y sociable. Jacinta, una preciosa chihuahua que, nada más llegar, se gana el corazón de todos. Son parte del equipo «perruno» que va a ayudar a los médicos de este centro sanitario a curar a los niños y adolescentes afectados por trastornos de alimentación como la anorexia y la bulimia nerviosa. Una terapia pionera que pretende no sólo aplicarse sino servir de base a un estudio que demuestre sus efectos reales sobre los pequeños pacientes.

El programa es fruto de la colaboración entre una universidad pública, la Rey Juan Carlos, y un hospital también público, el del Niño Jesús. Purina, la marca de comida para animales, financia el proyecto. Comienza hoy mismo, y se compone de 18 sesiones semanales en cada una de las cuales habrá tres grupos, cada uno de cinco adolescentes de entre 13 y 17 años que siguen tratamiento en la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del centro hospitalario.

En la sala -en el propio hospital- estarán los pacientes, los perros, el monitor asociado al perro y un terapeuta, el psicólogo que será quien trate a los chavales. Como explica Israel González García, el director de la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la Universidad Rey Juan Carlos, el perro «no cura, pero asiste al profesional», consiguiendo centrar la atención de los niños, generar en ellos el ambiente de confianza y bienestar que puede ayudarlos a superar los bloqueos inherentes a sus dolencias. Una «magia» que «incluso se produce cuando el perro ya no está».

Siempre sueltos

González es quien se ocupa también del bienestar de los animales, que están entrenados y seleccionados, pero hacen su labor siempre sueltos, no obligados: «Y tienen su zona de descanso, con agua, para cuando les apetece parar». La Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la Universidad Rey Juan Carlos es única en su género, y además de este proyecto tiene otros en marcha como los dedicados al alzheimer que funciona en Móstoles, y otro centrado en el autismo en Arroyomolinos.

La jefa del servicio de Psiquiatría del Niño Jesús, Montserrat Graell, cifró en «un 5 por ciento de los niños» los afectados por algún trastorno de la alimentación. En toda España, son casi 200.000 menores los que lo padecen. De acuerdo con los datos de la especialista, la edad en que comienza a desarrollarse esta dolencia «se ha adelantado en un año y medio en los últimos 10-15 años, especialmente en la anorexia».

«La edad en que comienzan a desarrollarse estas dolencias se ha adelantado en un año y medio en la última década, especialmente en la anorexia», según Montserrat Graell

Son enfermedades con efectos devastadores sobre la familia: como explica Pepi Aymat, presidenta de la asociación Adaner, la asociación en defensa de la atención a estas patologías, «cuando llega una cosa de estas no sabes cómo abordarlo; se pone la casa patas arriba». El uso de los perros le parece una excelente idea porque «esta es una enfermedad de emociones y sentimientos», y en estos animales la empatía es algo muy natural.

David Ortega, vicerrector de la Rey Juan Carlos, destacó la importancia de que este programa piloto vaya a tener una medición de los resultados, porque «tenemos indicios de que esta terapia puede mejorarles, pero queremos tener certezas».