Funcionarios de la Policía Nacional, entrando en la escena del crimen
Funcionarios de la Policía Nacional, entrando en la escena del crimen - ISABEL PERMUY

La pelea que acabó con un baño de sangre en un pub de Alcorcón

Un hombre mata a tiros al dueño de un bar y a una clienta y después hiere a otro porque no le quisieron servir una bebida al ir «pasado de alcohol y drogas»

MADRIDActualizado:

La madrugada en el pub de música heavy y rock On the sea acabó ayer en un baño de sangre. Dos personas, el dueño y una clienta, murieron tiroteadas y la pareja de la mujer acabó malherido a manos de un hombre que, tras los crímenes, huyó a la carrera. La Policía Nacional, al cierre de esta edición, hacía pesquisas para confirmar la identidad del autor. En principio, todo apunta a que el móvil es una trifulca de bar. «No es la primera pelea que vemos», narraban los vecinos, todavía con el susto en el cuerpo.

A las 5.50 horas, la sala del 112 recibía una llamada: «Se ha producido un tiroteo y hay varias personas heridas», indicaba el comunicante anónimo, quien señalaba que el escenario era el mencionado bar, en la calle de las Pozas, 8, en pleno casco urbano. Hasta allí se trasladaron los agentes y los sanitarios del Summa. Encontraron a Nacho, el propietario, ya muerto y detrás de la barra. Lo primero que apreciaron era un disparo en la nuca, mortal de necesidad. Sin embargo, el criminal le había descerrajado a bocajarro al menos cuatro tiros más.

En el local agonizaba una mujer, española como el otro fallecido

En el local, agonizaba una mujer, española como el otro fallecido, que había recibido un impacto de bala en el hemitórax derecho. El proyectil se le había quedado alojada en el pecho. Los sanitarios le estuvieron practicando durante media hora las maniobras de resucitación, pero falleció allí mismo, precisaron fuentes de Emergencias 112 Comunidad de Madrid. Cerca, aún consciente pero en estado de shock, se hallaba su pareja, el dominicano nacionalizado español Anthony Denny Horcajo Capellán, de 43 años.

El disparo recibido, en el muslo izquierdo, también tenía orificio de entrada pero no de salida. Perdía mucha sangre pero los médicos consiguieron estabilizarlo y trasladarlo en una ambulancia de Protección Civil de Alcorcón, con pronóstico reservado y sin riesgo vital, al hospital de la ciudad. Varios residentes de la zona aseguran que despertaron sobresaltados por los gritos de socorro del herido, que salió a la calle tras lograr escapar del ataque del homicida. El pub se ubica en un barrio humilde, entre edificios de no más de cuatro y otros comercios.

Pistola con silenciador

La Policía halló en la sala de conciertos una pistola del calibre 9 milímetros, con un silenciador casero. Fue retirada, junto con otros vestigios, por la Brigada Científica, que esta analizándola. Se trata de un arma de fuego real, no manipulada El asesino había penetrado en el local, pese a que era la hora del cierre. Dentro solo estaban las que serían sus tres víctimas. Según el relato del único superviviente, «iba muy pasado de alcohol y drogas». Se dirigió a la barra y le dijo al camarero que le pusiera una copa. Pero este, al ver el estado en que se encontraba y que iba buscando bronca, se negó. El tipo insistió, y recibió otra negativa y la orden de salir del local.

El sospechoso se fie directo al hostelero y le disparó. Acto seguido, disparó a la mujer e hirió a su pareja de ésta

Entonces, comenzó una trifulca y el sospechoso sacó la pistola, se fue directo al hostelero y, casi a cañón tocante, le disparó en varias ocasiones. Acto seguido, disparó en el pecho a la mujer. Su pareja, espantado por lo que estaba ocurriendo, intentó huir, pero entonces recibió un balazo en la pierna. Apenas pudo salir a la calle y pedir auxilio, antes de desplomarse, para entonces, el asesino ya había escapado.

Casi doce horas después del suceso, en el barrio se respiraba una tranquilidad ficticia. Algunos curiosos reparan en el precinto colocado por la Policía en el cierre del establecimiento; otros confirmaban lo que era cuestión de tiempo. «No es la primera pelea que hay aquí, todo el mundo sabe que es un sitio de trapicheos, pero la verdad es que nunca imaginamos que fuera a ocurrir algo así», explicaban dos vecinos, aún asustados.

Cliente conocido

Fuentes de la investigación indicaron a ABC que el herido afirmó que conocía al homicida, que es un vecino de esa zona de Alcorcón, de tez morena, con nacionalidad española e incluso dio su nombre de pila y un mote. Sin embargo, a Homicidios no le cuadran todos los datos y tiene aún por delante realizar más investigaciones para certificar la identidad del criminal. El movil, por tanto, sería esa bronca banal, aunque no están cerradas otras hipótesis.

A Nacho le constaban antecedentes policiales por drogas y la mujer muerta también tenía alguna reseña, afirmaron las fuentes consultadas. Lo que sí parece es que el fugitivo también es un asiduo al On the sea, establecimiento que abrió por vez primera en la década de los 80 y en el que el dueño ahora fallecido llevaba trabajando 17 años, hasta conseguir reflotarlo. Era uno de los imprescindibles dentro de la ruta de pequeñas salas de heavy en directo de Madrid, aunque, según fuentes del caso, se había convertido en un lugar conflictivo.