Interior de la Parroquia Santísimo Redentor, en Chamartín
Interior de la Parroquia Santísimo Redentor, en Chamartín - ISABEL PERMUY

Parroquia Santísimo Redentor: un templo al servicio de la persona

Son doce los religiosos al servicio de la comunidad en esta iglesia de Chamartín

MadridActualizado:

La Parroquia del Santísimo Redentor, situada en la Calle Félix Boix, 13, del barrio Chamartín, ese norte de Madrid que apunta al cielo, con una feligresía de unos cuatro mil habitantes, es desde 1971 un centro de referencia para los padres Redentoristas. Sigue viva ahí la presencia del Instituto de Teología Moral, por ejemplo en las actividades de la sala, a ras de calle, Ligouri. La Congregación del Santísimo Redentor es una institución religiosa fundada por San Alfonso María de Ligorio el 9 de noviembre de 1732, en su querida Scala. Fue aprobada por Benedicto XIV el 25 de febrero de 1749. Los misioneros Redentoristas, según sus Constituciones, «son apóstoles de fe robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo encendido. No presumen de sí y practican la oración constante. Como hombres apostólicos e hijos genuinos de san Alfonso, siguen gozosamente a Cristo Salvador, participan de su misterio y lo anuncian con la sencillez evangélica de su vida y de su palabra, y por la abnegación de sí mismos se mantienen disponibles para todo lo arduo a fin de llevar a todos la redención copiosa de Cristo».

El padre Octavio Hidalgo López lleva un par de años como párroco y vive en la comunidad de religiosos que atiende esta casa y otros menesteres propios de su carisma. Son doce los religiosos en el complejo parroquial, cuatro dedicados de forma preferente al servicio de la comunidad, y un hermano lego, el hermano Fernando, siempre activo en la catequesis y con los grupos de jóvenes. Según la Guía diocesana, versión web, los que tienen designación oficial son el padre Nicanor Brasa, Alfonso Sánchez y Avelino Cabeza. También viven allí, entre otros, el padre Miguel Rubio, el padre Javier Elizari, -que por cierto tiene colgada en la web de la parroquia un más que interesante curso sobre el Concilio Vaticano II-, el padre José Moya, el padre Alberto de Mingo, profesor de un cuatrimestre de la Academia Alfonsiana de Roma. Ah, y el padre Marek Raczkievicz, de la Universidad Eclesiástica san Dámaso. Edad media de los miembros de la comunidad, en torno a los setenta años, según cuentan. En el territorio de la parroquia está el Colegio de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación.

El padre Octavio Hidalgo, que durante no poco tiempo trabajó en la editorial Perpetuo Socorro, cuando se refiere a la presencia del carisma de los Redentoristas en la vida de la parroquia es humilde en sus apreciaciones. «A la hora de proponer el carisma hemos sido tímidos. Tenemos un aire popular, que procede de la misión popular, pero no hemos sabido quizá aprovechar las ocasiones. Nuestro carisma es un enriquecimiento, pero no una nota supercaracterística». Una parroquia abierta, en la que caben todos. No hace mucho tiempo acogió un encuentro de la Revista «Iglesia viva».

Un Cristo modernista

El templo, de arquitectura predominante de ladrillo, con una Cristo crucificado modernista y atractivo, y una Virgen del mismo estilo, es el lugar de las celebraciones dominicales. Durante la semana se utiliza la capilla aneja. La imagen del Perpetuo Socorro es nota característica de cualquier parroquia encomendada a los Redentoristas. Las fuerzas vivas de la parroquia, un centenar, viven el carisma «incluso con mucha más expresión que nosotros en ocasiones», señala el padre Octavio Hidalgo.

Dentro de la lista de actividades de la parroquia se encuentran los grupos de catequesis y de confirmación, el grupo de jóvenes y el llamado «Scala», de jóvenes adultos. Hay un coro de jóvenes que anima las celebraciones y un grupo de matrimonios adultos. Pero la diferencia de esta parroquia son las actividades que llevan el nombre de Evangelio y mundo actual y Psicología y mundo actual. También es importante el grupo de «Separados y divorciados», referencia de acompañamiento en la Iglesia en Madrid, con más de veinte años de historia. La Cáritas parroquial se caracteriza por la acogida, por la atención a las personas con necesidades y por un ropero que distribuye lo recibido en otras zonas de la ciudad. También hay un grupo que se dedica a la mediación laboral, a facilitar ofertas de trabajo, principalmente en el área de los servicios domésticos. Una comunidad inquieta al servicio del desarrollo integral de las personas.