A la izda., en primer plano, la portería lateral contra la que Juanan se golpeó en Alameda de Osuna
A la izda., en primer plano, la portería lateral contra la que Juanan se golpeó en Alameda de Osuna - ABC

«¡Papá, no puedo respirar!»: Un joven futbolista se rompe el bazo tras chocar con una portería mal puesta

Un juvenil del Barajas permanece en la UCI después de sufrir un fuerte golpe en el campo del Alameda de Osuna

MADRIDActualizado:

La fatalidad quiso que el pasado domingo Juan Antonio García Asensi saliera al cruce de un balón dividido, a la altura de una de las porterías de fútbol 7 que el Club Alameda de Osuna mantiene «replegadas» en los laterales del campo, y acabara en el hospital con el bazo roto. Apenas corría el primer cuarto de hora de partido, cuando el joven central, al que todos en el Club Deportivo Barajas destacan por su «bravura», se anticipó en carrera al delantero y envió el balón fuera de banda. Tras el lance, la inercia hizo que chocara con su rival y saliera disparado contra el poste del arco. El jugador permanece en la UCI desde el lunes.

La polémica reside ahora en saber si el accidente pudo ser evitado. La mala ubicación de la portería en la banda (poca distancia respecto al terreno de juego) y la falta de protección de la misma son los dos factores clave. El club de Barajas ha remitido una carta a la Federación Madrileña para evitar que un suceso así pueda volver a ocurrir.

Diagnóstico erróneo

El costalazo no pasó desapercibido en Alameda. «Rápidamente, su madre y yo nos acercamos y le preguntamos cómo estaba. Se intentó levantar, pero no podía. Le volví a preguntar y me dijo “¡Papá, no puedo respirar!”», explica a ABC Antonio García, quien de inmediato fue a buscar el coche y se llevó a su hijo a la clínica Nuestra Señora de América, centro que mantiene un convenio de cobertura médica con la propia Federación. Pero, lejos de mitigar el problema, esa primera visita solo lo agravó: «Le hicieron una radiografía y nos dijeron que solo tenía un fuerte golpe. Así que, le pusieron un calmante y volvimos a casa».

Sin embargo, los dolores no remitieron. El jugador, de 18 años y conocido como Juanan, pasó la noche a duras penas y ya por la mañana sus padres decidieron llevarle de nuevo a la clínica. Allí, les dijeron que solo atendían los fines de semana, en base a lo marcado en el seguro deportivo, y les indicaron otra dirección a la que acudir. «Al final, preferimos ir al Ramón y Cajal», relata Antonio, consciente de que algo no marchaba bien. Juanan entró al hospital en silla de ruedas y el médico le pidió que se incorporara: «Al ver su postura, le levantó la camiseta y le palpó el costado».

Ese gesto fue determinante para que el profesional no dudara en pedir una ecografía. El diagnóstico resultó claro: el bazo de Juanan estaba roto. «Todo estaba preparado para que ingresara en quirófano, pero en el TAC posterior los médicos vieron que había dejado de sangrar, por lo que ingresó en la UCI para tenerlo las 24 horas monitorizado», señala Antonio. Por ahora, seguirá internado al menos hasta la semana que viene, con la incertidumbre de que si, alguna de sus constantes vitales baja, deberá ser sometido a una operación de urgencia.

«Es un chico muy fuerte», apuntan desde el club de Barajas, al que entró cuando solo tenía seis años. Con el 14 a la espalda, hoy es el primer capitán del equipo juvenil. El domingo, sus compañeros saltarán al campo con camisetas de «Vamos Juanan», en otro ejemplo más de las innumerables muestras de apoyo recibidas.