DE SAN BERNARDO
Juicio contra el descuartizador de Majadahonda

El padre del presunto descuartizador: «Creo que no he estado a la altura de su enfermedad»

«No quería tomar la medicación; llamaba al ambulatorio; le interné por orden judicial, si se niega a todo, qué más puedes hacer?», se rompe ante el tribunal

MADRIDActualizado:

«Creo que no he estado a la altura de la enfermedad de mi hijo porque he llegado a trabajado 15 horas para sacarle a él y a su hermana adelante». Eso dijo ayer Juan Francisco Hernández, padre del reo, con la voz quebrada. Bruno sacó un pañuelo y se frotó los ojos, a pesar de que se pasó la sesión de lado, mirando al tribunal.

Hernández explicó que se enteró de que su hijo tenía un problema psiquiátrico en 2005-06. «Estuvo ingresado cuatro veces. La primera, cuando fui a buscarle a Salamanca; la segunda, cuando recurrí a la Policía; la tercera, cuando avisaron los vecinos y la última, cuando forcé su ingreso por orden judicial», relató. Indicó que cada vez que le decía a Bruno que iba a llamar al médico porque no le veía bien, reñían y él se iba acasa de su tía Liria.

«Yo le obligaba a tomar la medicación pero él se resistía, decía que los que estábamos mal éramos nosotros. Al final, decidieron pincharle, pero él decía que le entraba sueño. Te sientes impotente, sobrepasado. Yo insistía, llamaba hasta al ambulatorio...», vomitaba su tragedia. «¿Qué medidas tomaba usted?», le interpeló el jurado a través de la fiscal. «Esa ha sido la desgracia, si se niega, qué más puedes hacer...».

Sobre Liria, dijo que la última vez que la vio fue en 2011. «Estoy seguro de ello», recalcó. Años después le pidió a Bruno que tenía su número de teléfono que la llamara para cenar en Navidad. «Se ha ido a Ávila, me ha dejado la casa y vamos a montar un negocio -le indicó-. No me gustó nada eso». Dijo que ella era de difícil trato y que no tenían mucho contacto porque el vivía dedicado al trabajo de hostelería. Regentó varios bares. Hasta que cesó el ritmo al ver el estado de su hijo.

«He tenido que vender mi piso y dejar mi negocio. Si no fuera por mi hijo me habría ido ya de España»

«Me gustaría que estuviera viva. Nunca he enseñado a mis hijos a hacer el mal, pero ante las pruebas... ¡Me parece increíble!. Si no estuviera enfermo... Que lo haya hecho no me lo quiero creer ni pensarlo. He tenido que vender mi piso y dejar mi negocio: si no fuera por mi hijo me habría ido ya de España. Lo único que me da alegría es su hija, mi nieta».

«Los terroristas dejan los cuerpos, este no»

Filomena, tía de Bruno, se volvió hacia él y le espetó, airada: «La ha matado, la ha robado. Los terroristas dejan los cuerpos, este no». Añadió: «Nos ha engañado todo el tiempo. Se acercó a ella cuando puso a la venta el piso. Que diga lo que le hizo a Liria». Agregó que les decía que no les cogía el teléfono porque estaba «enfadada» y que se había mudado a Ávila.

Ángel, otro hermano de la desaparecida, dice qe la vio por última vez en 2009 en su pueblo de Salamanca. «No creí que se hubiera comprado otra casa porque escuché a Bruno decir que se había ido a una residencia. Que lo pague», informa Ep.