El túnel de Cristo Rey sufrió el miércoles un nuevo corte por daños en el falso techo y riesgo de desprendimiento, en sentido a la A-6. El tráfico se vio afectado desde las 12.40 hasta que se subsanó pasadas las 13.30 h.
El túnel de Cristo Rey sufrió el miércoles un nuevo corte por daños en el falso techo y riesgo de desprendimiento, en sentido a la A-6. El tráfico se vio afectado desde las 12.40 hasta que se subsanó pasadas las 13.30 h. - ABC

Los ocho túneles de Madrid cortados que colapsan la ciudad a diario

La Justicia paraliza el «secuestro» de la gestión de los túneles. El Ayuntamiento acusa el caos de tráfico a la «negligencia» de Dragados para reparar los subterráneos

MadridActualizado:

Madrid tiene en estos momentos siete túneles que sufren cortes parciales en algunos de sus carriles: el de ronda de Toledo, el de Azca (salida Capitán Haya y Basílica), el de Pío XII (tubo sur), el de Sor Ángela de la Cruz (salida Castellana y Villaamil) y el de Comercio. El tubo norte de Pío XII está cerrado totalmente. El caos circulatorio en diferentes tramos de la ciudad persiste día tras día desde el 15 de diciembre, momento en que la empresa Dragados comenzó a cerrar el paso por diferentes problemas en los subterráneos. Su reparación, según el Ayuntamiento de Madrid, no se ha efectuado. Ante este hecho, tal y como anunció ayer el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo (Ahora Madrid), se procedió hace dos semanas al «secuestro» de la gestión de los túneles. Pero esta medida «excepcional y temporal» que pretende arreglar los daños ha sido tumbada por los tribunales: su custodia sigue bajo la sociedad de Florentino Pérez.

Dragados interpuso un recurso contencioso-administrativo pidiendo la suspensión de la resolución administrativa. El juez dictaminó a su favor una medida cautelar paralizando el plan del equipo de Manuela Carmena. Ante este hecho, el Consistorio pidió en su escrito revocar la decisión argumentando el motivo de su «secuestro» y ahora permanece a la espera de la respuesta judicial. «Esperamos a que el juez nos dé la razón y podamos continuar con ese secuestro para ejecutar las obras –imputables posteriormente a la concesionaria–, imprescindibles para el buen funcionamiento de los túneles», informó Calvo, que no dudó en hablar de «negligencias o retrasos injustificados» por parte de la constructora.

El responsable del área destacó que la mayor parte de los arreglos, que afectan a la conducción del agua filtrada por canaletas hasta el sistema de drenaje, «se puede realizar como máximo en 72 horas y con un coste mínimo (50.000 euros)». «La empresa no ha ejecutado las obras de reparación necesarias, algo que ha generado una grave perturbación al tráfico en la capital», reprendió en la sesión.

Rescindir, «imposible»

La portavoz socialista de urbanismo, Mercedes González, sugirió rescindir completamente el contrato; Calvo le contestó que no es posible porque, tras haber mantenido varias reuniones durante año y medio para anularlo «de mutuo acuerdo», no se ha llegado a un pacto sobre las indemnizaciones. Además, añadió, ya sería imposible por los ajustes del Plan Económico Financiero (PEF) porque estas acciones «no están permitidas».

En el contrato integral de Dragados se incluye la vigilancia, la conservación y el mantenimiento de la vías. La socialista González preguntó si se han interpuesto sanciones a la sociedad tras felicitar al concejal por la «medida excepcional» adoptada. Calvo indicó que sí se van a sancionar, aunque durante los dos años que llevan gobernando no han interpuesto ningún expediente por incumplimiento.

La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, fue más allá en sus declaraciones en la comisión de su área, posterior a la de urbanismo. A juicio de la edil deEquo, hay «cierta intencionalidad» por parte de la empresa para cerrar los túneles.

«Yo soy de las que creo que las casualidades en política no existen o existen muy poco», dijo. Para el PP, a través de los ediles Borja Corominas e Inmaculada Sanz, en ambas comisiones, esta situación atiende a la política municipal de que no compense coger el coche en la ciudad.