Isabel Permuy
Concentración

Un millar de policías municipales exigen unas condiciones laborales dignas y el fin del «ninguneo»

En la protesta en la Plaza de la Villa han pedido la dimisión de Barbero que esta vez ha salido por un lateral

MadridActualizado:

Un millar de Policías Municipales de Madrid se han concentrado esta mañana en la Plaza de Villa para exigir el derecho a una negociación «digna» del convenio colectivo, que incluya la mejora de las condiciones laborales y salariales y el fin de la «imposición» por parte del área de Seguridad, Salud y Emergencias que dirige Javier Barbero al que acusan de «desidia y de ofrecer recortes sin considerar ni una sola de sus propuestas». Y todo, ello, coincidiendo con la comisión del ramo.

En un ambiente caldeado, en el que las vuvucelas, los petardos y los silbatos no han dejado de sonar y en el que se ha tenido que cortar un tramo de la calle Mayor ante el número de asistentes a la protesta, han exhibido una pancarta unitaria de los cinco sindicatos integrantes de la mesa sectorial -CPPM, UPM, CSIT-UP, UGT y CC.OO- con el lema central de la concentración «Policía Municipal, por una condiciones laborales dignas», junto a otras que rezaban «Policía Municipal, más recortes, menos seguridad» y «Esperando un convenio digno», con la imagen de una calavera, se han oído algunos gritos que pedían la dimisión de Barbero. «Un bote, dos botes, Barbero el que no bote», coreaban. A la concentración se ha sumado el CSIF y APMU.

«Necesitamos recuperar los derechos y el poder adquisitivo perdido por la crisis, venimos sufrido recorte tras recorte, que nos impide conciliar la vida familia y laboral. La plantilla ha descendido en mil efectivos y cada vez tenemos más servicios que cubrir, lo que redunda en suspensiones de descansos, vacaciones y prolongación de jornadas laborales sin recibir nada a cambio», ha explicado Marino Perales, secretario de organización de CPPM, el sindicato mayoritario.

«La última subida de sueldo fue en 2007, el convenio lleva tres años caducado y el Ayuntamiento lo que nos plantea, lejos de mejorar la situación la empeora y se trabajar más por menos dinero. Por eso queremos una negociación justa, como la que se ha hecho con los Bomberos o el Samur, no que nos ninguneen», indicó, por su parte, Alberto Cid, portavoz de CPPM.

Por su parte, desde CC.OO., Emiliano Herrero, el secretario general ha aludido al «abuso laboral» por lo que considera una «falta de respeto a nuestro trabajo y a la negociación», ha indicado.

«Esta movilización conjunta es histórica, nos hemos unido todos por primera vez en una década», ha dicho Jaime Johnson de UPM. Desde CSIF, el secretario de la sección sindical José Antonio Barras, ha precisado que «somos la policía con peores condiciones laborales de España y lo que nos ofrecen es insuficiente para la carga de trabajo que tenemos». Desde CSIT-UP, su portavoz, Francisco Horcajo, pide «que se garantice que nuestro esfuerzo se vea recompensado para prestar en condiciones la labor que se merecen los ciudadanos».

El presidente de APMU, Carlos Bahón, resume así la situación: «Estamos bajo mínimos, doblamos turnos y queremos la mejorar de las condiciones laborales y de los servicios. Todo ellos pasa por un aumento de plantilla y una mejora salarial».

«No nos valoran»

Todas estas circunstancias hacen que este colectivo que aglutina a 6.000 agentes se sienta «ninguneado y menospreciado», un aspecto en el que la coincidencia es unánime. «El último ejemplo de todo ello es lo sucedido en Lavapiés cuando lo que hacemos es dar el do de pecho», precisa el portavoz de CC.OO. «Nos sentimos cuestionados por una parte del Ayuntamiento y de su equipo de gobierno cuando tratamos de salvar una vida y nos acusan de persecucion y de racismo institucional», dicen desde UPM . «No nos sentimos ni valorados ni reconocidos», han lamentado desde CSIT-UP.

Como ejemplo, citaron las injurias de la concejal Usera-Villaverde, Rommy Arce, que ha sido imputada tras la querella de APMU y UPM, a la que se ha sumado CSIT-UP.

La concentración, que empezó a las 9.30 horas y ha terminado a las 11 ha transcurrido sin incidentes. Esta vez, el concejal de Seguridad, Javier Barbero, ha evitado pasar por la Plaza de la Villa, en donde en otra protesta realizada en 2016, los agentes le realizaron un escrache.