Memoria Histórica Justa Freire, el azote de la escuela republicana

La maestra, propuesta por el Comisionado para el nuevo callejero, criticó en 1934 el abandono de la enseñanza pública, que entonces era competencia del Ayuntamiento de la capital

Justa Freire, junto a una de las niñas a las que instruyó
Justa Freire, junto a una de las niñas a las que instruyó - ABC

Justa Freire (Moraleja del Vino, Zamora, 4 de abril de 1896-Madrid, 15 de julio de 1965) es uno de los nombres propuestos por el Comisionado de la Memoria Histórica para el nuevo callejero de la capital. El grupo de expertos, que preside Francisca Sauquillo, la reconoce como una de las maestras más relevantes del primer tercio del siglo XX, así como por su trabajo al frente del grupo escolar Alfredo Calderón. El desempeño de esta tarea, precisamente, la llevó a criticar la gestión de los centros educativos por el Ayuntamiento de la capital, entonces republicano y encargado de tales competencias.

Freire, maestra y pedagoga, firmó un artículo en la revista Escuelas de España acerca del abandono de la enseñanza pública en la capital. Fue en febrero de 1934, apenas un año después de la inauguración de la escuela, ahora denominada como Padre Poveda y ubicada en la avenida de Alfonso XIII, 23. Directora del centro, censuró cómo el Ayuntamiento de Madrid desatendía los elementos más elementales de la escuela, acaso más preocupado de otros asuntos menos importantes.

«Todo estaba dispuesto para continuar la labor... pero la casa no estaba en condiciones para seguir acogiendo a los pequeños: sin calefacción; sin el mobiliario completo, y el que había, sin barnizar; sin perchas; sin material, ni encerados, no podía funcionar», relató sobre el estado del centro en su inauguración. Justa Freire detalla en su artículo que trasladó esta y otras cuestiones al Consistorio, pero la respuesta siempre fue negativa. «En cambio, enviaron muchas plantas, que se llevaron el día después», añade. El Gobierno de Pedro Rico, que se presentó como candidato de la Conjunción Republicano-Socialista, abasteció a la escuela de elementos inútiles, según la maestra: «Cuatro armarios del Sistema Métrico Decimal, un aparato de proyecciones que no sirve, un microscopio que no vale para mirar...».

Resulta paradigmático de la atención a la escuela pública de entonces cómo el ayuntamiento republicano prefirió enviar juguetes antes que libros para la biblioteca. «Pedimos una docena de libros (...) y hasta hoy no hemos recibido nada», aseguró Freire, al tiempo que reclamaba «menos juguetes y de mayor valor educativo».

El Comisionado, que propone que Maestra Justa Freire sustituya al General Millán Astray, recuerda que fue condenada a seis años y un día de prisión por el Tribunal de Responsabilidades Políticas por su labor como directora en la escuela. Aunque fue liberada en 1953, no recuperó el puesto.

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