Vídeo: Un joven salva la vida a un conductor que había sufrido un infarto al volante en Madrid - EMERGENCIAS MADRID

Manu, el héroe de Arganzuela de solo 19 años: «Vi que estaba en shock y no dudé en ayudarle»

El joven reanimó ayer a un conductor que sufrió un infarto antes de estrellar su coche

MADRIDActualizado:

Con estas sinceras palabras, los efectivos del Samur-Protección Civil agradecieron ayer la labor de Manu, un joven de 19 años que socorrió de manera decisiva a un conductor en parada cardíaca, y cuyo vehículo se había estrellado contra una valla del paseo de Santa María de la Cabeza, a la altura de la calle de Aguilón (Arganzuela).

Los hechos tuvieron lugar poco antes de las 12 del mediodía cuando un hombre de 47 años se desvaneció al volante y el coche perdió toda posibilidad de control. Cayó sobre su pareja, quien desde el asiento del copiloto no pudo hacer nada por evitar el choque. Sin dudarlo, tres personas apostadas en una parada de autobús muy próxima salieron en su auxilio. Entre ellas se encontraba Manu, que gracias a su trabajo como socorrista posee conocimientos en primeros auxilios.

No sin dificultades apartaron los restos de valla y abrieron la puerta. Sacaron a la víctima y el joven inició lo que en los servicios de emergencias se conoce como «cadena de supervivencia». «Al llegar, he visto que estaba respirando muy fuerte y pensé que le había dado un ataque de ansiedad; pero luego ha empezado a cerrar los puños y me he dado de cuenta que estaba en shock e iba a dejar de respirar», explicaba a los facultativos, minutos después del llevar a cabo el rescate.

Con ayuda del 112, Manu comenzó las maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta la llegada de la ambulancia de soporte vital avanzado. «Con la primera descarga del desfibrilador se pudo sacar al conductor de la parada», señaló a ABC el supervisor de Guardia del Samur, Carlos Rodríguez. Aunque el hombre fue trasladado al hospital Doce de Octubre en estado grave, los sanitarios remarcan que el hecho de que alguien realice las compresiones torácicas a la espera de los profesionales, multiplica por tres las posibilidades de supervivencia: «Es muy importante que la gente actúe rápido. Hay que recalcar la actuación del ciudadano de a pie, que es siempre el primer eslabón de la cadena de la vida»

Pese a la virulencia del impacto -el turismo arrancó hasta 10 metros de la barrera de protección e invadió la acera- ningún peatón fue arrollado. La suerte quiso que una familia pudiera reaccionar a tiempo y solo dos de sus miembros -la madre y uno de sus hijos, de 9 años- resultaron heridos tras caer al suelo. Tras ser atendidos por varias contusiones leves, fueron dados de alta allí mismo.