Conservas de calidad procedentes de todos los rincones de España
Conservas de calidad procedentes de todos los rincones de España - BELÉN RODRIGO

La mantequería más selecta de Madrid: la despensa de Lucio o la Casa Real

En la Mantequería Andrés, original de 1870, se encuentran los mejores productos procedentes de todos los rincones del país

MadridActualizado:

Es un constante entrar y salir de personas. De clientes y de proveedores. Unos van en busca de aquellos productos que no se encuentran en cualquier supermercado y los otros realizan su tradicional reparto. Y todos están como en su casa. En la Mantequería Andrés se respira un ambiente muy familiar donde no falta la simpatía de quienes atienden por detrás del mostrador. Tres de los cuatro rostros de esta tienda se llaman Andrés de las Heras (cada uno representa una generación) y el cuarto es José Luis, que pertenece a la segunda generación.

«Nuestro cliente es todo aquel que tiene un buen paladar», afirma a ABC Andrés de las Heras (de la segunda generación). Él y su hermano José Luis están al frente del negocio que era de su padre, ya jubilado, pero a quien todavía se le puede ver echando una mano. Y es que esta tienda es una parte muy importante de su vida. Llegó de Cuenca a los 13 años para trabajar y comenzó en Casa Pérez, lo que entonces era una tienda de ultramarinos, cuyo dueño se llamaba José Pérez. La licencia data de 1870, a nombre de un tal Alejandro Cos. El señor Pérez no tuvo descendencia y Andrés, que era como un hijo, compró el negocio en 1972 cambiando el nombre al actual. Mucho han cambiado las cosas desde entonces. «Antes éramos el supermercado del barrio y nos hemos convertido en una tienda gourmet», continúa explicando Andrés.

Él empezó a ayudar a su padre con 14 años y ya han pasado 37 desde entonces. «Antes se vendían las cosas básicas y nos hemos ido especializando progresivamente porque si no, desaparecíamos». Optaron por empezar a traer conservas de alta calidad, todo nacional. «Tenemos un filtro de calidad estupendo y trabajamos con precios muy en mercado», asegura Andrés. La calidad de todo lo que venden es lo que ha conquistado el paladar de muchos madrileños, españoles y extranjeros que se acercan hasta el número 3 del Paseo de los Olmos, junto a la Puerta de Toledo.

Los hermanos José Luis (derecha) y Andrés (centro) de las Heras junto con Andrés Jr (izquierda)
Los hermanos José Luis (derecha) y Andrés (centro) de las Heras junto con Andrés Jr (izquierda)-BELÉN RODRIGO
Fachada de la mantequería
Fachada de la mantequería - B.R

La lista de sus proveedores es muy larga, «vamos a buscar lo mejor de lo mejor, en todo el país». Es el caso del pan, por ejemplo. A diario reciben pan de Alpedrete, los martes y viernes también de La Bañeza (León), los miércoles de Zamora y los jueves de Torrelavega, de donde dicen que es el pan más sano del mundo. «Y tenemos clientes para todos», aseguran en la mantequería. La bollería es otro de los puntos fuertes de la casa. «Los viernes es un espectáculo, vamos alternando los productos. Un viernes, manolitos de Colmenar Viejo y otro viernes, palmeritas de Morata de Tajuña. Y tienen un éxito…».

Los huevos de Casa Lucio

En esta tienda se pueden comprar huevos procedentes de El Barraco (Ávila), los mismos que se sirven en Casa Lucio y que llegan a la Casa Real. Legumbres de toda España, «las mejores», fruta diaria procedente de Valencia, entre otras ciudades, e incluso una bodega que ya muchos quisieran tener. «Tiene muy buena salida el vino porque lo conservamos muy bien y eso los clientes lo agradecen», apunta Andrés. Y los precios, una vez más, son muy competitivos, muchas veces por debajo de la media de otros establecimientos.

Todos los productos tienen muy buena salida «y nos vamos reciclando». Dejaron por ejemplo de lado los artículos de droguería, que antes vendían. Fueron los primeros en tener la cerveza artesana Cibeles, de Madrid, y tienen a la venta chocolates de Villajoyosa.

La clientela de esta casa es muy variada. Sirven mucho a restaurantes, sobre todo legumbres cuya calidad marca claramente la diferencia al confeccionar platos tradicionales como el cocido o la fabada. Luego están los vecinos del barrio, que se han acostumbrado a tener lo mejor del país a un paso de casa, y los que vienen de más lejos que se van igual de contentos con sus compras. Hay quien llega buscando productos que compraban ya sus padres o abuelos y se ha convertido en toda una tradición en sus casas.

En Navidad este establecimiento vive una auténtica locura. «Los españoles siguen buscando la máxima calidad para la mesa de estos días tan señalado», subraya Andrés. Por segundo año consecutivo han tenido a la venta un turrón artesano elaborado en Jijona con su marca «y ha tenido muchísimo éxito».

Ni la crisis ni los supermercados que abren alrededor parecen afectar al negocio de esta mantequería. Sus clientes saben apreciar la exquisitez de los productos «y ni siempre lo mejor es más caro», avisa Andrés. Su hijo también trabaja con ellos y a decir por el rostro de todos ellos, parecen muy satisfechos . «Nos encanta», afirma Andrés. «Es muy satisfactorio ver lo feliz que haces a las personas que compran en esta casa». Y es que una buena despensa sigue siendo muy apreciada en cualquier casa. Y Andrés tiene claro que la calidad del producto es la que se impone y el negocio seguirá funcionando bien siempre que no se excedan en el precio.

Los vinos se encuentran muy bien conservados en la bodega que tienen que les permite estar todo el año a la misma temperatura.
Los vinos se encuentran muy bien conservados en la bodega que tienen que les permite estar todo el año a la misma temperatura.-BELÉN RODRIGO