Una pareja de turistas asiáticos en la puerta del hotel Emperador
Una pareja de turistas asiáticos en la puerta del hotel Emperador - ISABEL PERMUY

Un macropuente con más turistas, pero con menos tirón comercial

La demora de la temporada invernal, el «Black Friday» y el cierre del centro al tráfico disminuyen las compras

MadridActualizado:

El gran puente de la Constitución, que arranca hoy y se prolongará hasta el próximo domingo, ha sido tradicionalmente un periodo de referencia para todo el sector servicios en la capital. Esta tendencia, sin embargo, ha cambiado en los últimos años y ahora son el turismo –sobre todo– y la restauración los grandes motores, en detrimento del comercio. Según las previsiones que manejan las principales asociaciones, sin dar cifras exactas, las ventas bajarán hasta un 5 por ciento durante los próximos días, mientras que la ocupación hotelera aspira a subir hasta un 15 por ciento respecto a los números del año pasado.

La Confederación de Comercio Especializado de Madrid (Cocem), que engloba a más 30.000 puntos de venta, achaca este bajón a tres cuestiones fundamentales: las ofertas del «Black Friday», de hace apenas una semana; la llegada tardía del frío, con la consiguiente demora de la temporada de invierno; y, como problema añadido, el cierre al tráfico en la Gran Vía, uno de los principales ejes comerciales de la ciudad. «Lo normal es que después de un periodo de rebajas, como el Black Friday, el cliente expanda un poco las compras», apunta Luis Pacheco, presidente de Cocem. A su juicio, que haya algunos establecimientos que alarguen hasta quince días estas ofertas repercute negativamente ahora: «Se desvirtúa un poco el efecto del puente y, seguramente, no estaremos al nivel que esperábamos».

El descenso, que será del 3 por ciento en el mejor de los casos –siempre según Cocem–, también obedece a la falta de frío en las últimas semanas, a pesar del reciente desplome en el mercurio, y al cierre del centro al tráfico. «Desde hace un año, repetimos que la medida tiene un efecto disuasorio porque la gente no sabe si puede entrar o no, pero también a efectos prácticos; nadie va a ir a comprar juguetes, que vienen en paquetes inmensos y después va a ir cargado en transporte público», valora el presidente de Cocem. No obstante, esta entidad insiste en que no está en desacuerdo con los cortes, sino con cómo se ha hecho: «No somos políticos, somos vendedores, y solo queremos una solución para todos».

Las dudas del sector comercial, que en cualquier caso espera una mejora según se acerque la Navidad, contrasta con el optimismo del sector hotelero, impulsado por un turismo al alza en la región, cercano al 10 por ciento.

Reservas de última hora

La Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) augura un crecimiento notable tanto en la capital como en la Comunidad de Madrid. Si se compara con la ocupación en la ciudad hace un año, a día de hoy hay un 4 por ciento más, con el 75 por ciento de las habitaciones reservadas para los próximos días. No obstante, estas cifras no están cerradas y se espera un último repunte: «No descartamos llegar al 90 por ciento con las reservas de última hora, que es una tendencia cada vez más común». En la región, en cambio, la previsión es que se pase del 49 por ciento de 2016 al 60 actual.

El puente de la Constitución es otra prueba de cómo el desafío secesionista influye directamente en el turismo. Mientras que Madrid está por encima de la media nacional (60 por ciento), Cataluña estará diez puntos por debajo, con un descenso de más del 13 por ciento, según el cálculo de Turespaña –dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital–.

El tercer sector que señala este periplo festivo como una referencia es el de la hostelería. Si bien han señalado en las últimas semanas que el cierre del centro les perjudicará durante todo el mes de diciembre, con pérdidas de hasta el 20 por ciento en algunos casos, confían que el impulso del turismo repercuta positivamente.

La Viña, principal asociación en Madrid, asegura que este puente supone un 25 por ciento más de facturación que un fin de semana cualquiera. En el mejor de los casos, añaden desde el Gremio de Restauradores de la Plaza Mayor y los Austrias, prevén mantener el crecimiento del año pasado, que rondó el 10 por ciento. «Hemos cambiado a un cliente de paso, pero esperamos buenos días», detallan.