Una de las pocas construcciones que se levantaron del Campus de la Justicia, en Valdebebas
Una de las pocas construcciones que se levantaron del Campus de la Justicia, en Valdebebas - ISABEL PERMUY

El libro de cuentas del Campus de la Justicia, perdido y hallado, centra el debate en la Asamblea

Podemos y Ciudadanos critican que se «malgastó» el dinero público en este proyecto frustrado, y el PP habla de «descontrol administrativo»

MADRIDActualizado:

El Campus de la Justicia no recibe la valoración positiva ni siquiera de la presidenta Cifuentes. Por ser un caso de «descontrol administrativo» -como lo califica el propio PP, y ejemplo de cómo «malgastar el dinero público», que en una gran cantidad fue «enterrado en un patatal», esta iniciativa se ha convertido en protagonista del pleno de este jueves en la Asamblea de Madrid. La oposición ha sido especialmente crítica con el último episodio, el de la desaparición del Libro Mayor de contabilidad del proyecto y su hallazgo reciente, tras año y medio de búsqueda.

Las dos preguntas a la presidenta Cifuentes, las de Podemos y Ciudadanos, se centraron en esta cuestión. También el PSOE llevaba una en el mismo sentido, pero por un acuerdo de Junta de Gobierno , y como era idéntica a la de la formación morada, se decidió que fuera ésta quien la formulara, lo que ocasionó el enfado de los socialistas.

Ignacio Aguado, portavoz de Ciudadanos, ha asegurado sentir «rabia» el trabajo que le cuesta arrancarle al Gobierno regional cantidades de dinero de 2 o 3 millones de euros para equipamientos como centros de salud o institutos, cuando en el Campus de la Justicia «se han gastado ustedes 100 millones en un camo de conejos». Aguado ha implicado a Cifuentes en el desarrollo de este proyecto, al recordar que era ya diputada regional cuando se aprobó, e incluso lo defendió desde la tribuna del hemicilo.

El extravío del Libro Mayor «me recuerda más a una película de gángsters que a una comunidad autónoma», dice Aguado

Respecto a la desaparición y posterior recuperación del Libro Mayor de cuentas, tiró de ironía para señalar que «me recuerda más a una película de gángsters que a una comunidad autónoma».

La portavoz de Podemos, Lorena Ruiz-Huerta, también ha sacado a colación el caso del Libro Mayor desaparecido, y ha recordado las conclusiones de la comisión de deuda de la Asamblea, que registró 10,6 millones de euros abonados a Norman Foster «por proyectos arquitectónicos no ejecutados», «24.000 euros en puros» o contratación obviando el procedimiento de publicidad.

Aunque no pudo hacerlo dentro de la Asamblea, el portavoz socialista Ángel Gabilondo sí que ha explicado a los periodistas a las puertas del hemiciclo su preocupación por lo que «ha ocurrido en el Campus de la Justicia», donde a su juicio «se malgastó el dinero público» y se está pidiendo documentación sin demasiado éxito, indica, «desde el 22 de septiembre de 2015».

Cifuentes: «Está judicializado»

A todos ha contestado la presidenta Cifuentes, que ha partido de la base de que el proyecto fue una inversión «muy costosa y mi valoración no puede ser positiva». Ha justificado que cuando se aprobó esta iniciatiava ella «no tenía la información que tengo ahora», y ha querido recordar que es «un proyecto que este Gobierno se ha encontrado y que está judicializado».

En la actualidad, asegura, se está «estudiando la reagrupación de las sedes judiciales». En cuanto a la desaparición del libro, ha querido destacar el volumen de la documentación sobre este asunto, donde se manejan «432 cajas, 13 armarios, 172.000 folios» y una gran cantidad de información informatizada, de cuya organización y archivo se han ocupado una decena de funcionarios. El libro «ha sido muy laborioso encontrarlo; no tenemos nada que ocultar». Ha negado opacidad informativa, al asegurar que «se ha contestado a 199 peticiones de información, ha habido 15 comparecencias y yo misma he respondido a 3 preguntas».

Alineado con sus tesis, el portavoz del PP en la Asamblea, Enrique Ossorio, ha reconocido que la del Campus de la Justicia había sido «una operación que desgraciadamente fue fallida», aunque también ha querido poner en valor que «se concibió en un momento de bonanza económica, y al llegar la crisis, se vino abajo».

Ha afirmado que lo que se está conociendo sobre la gestión de esta iniciativa «no fue ejemplar», aunque también ha matizado que «no hubo corrupción, sino descontrol administrativo».