Varios manifestantes se enfrentan a los antidisturbios en Lavapiés - MAYA BALANYÁ

Disturbios en Lavapiés: los antidisturbios cargan para evitar el linchamiento del cónsul de Senegal

La Policía ha intervenido para evacuar al diplomático y al séquito que le acompañaba, resguardados en un bar

MADRIDActualizado:

La Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, conocidos como «antidisturbios», han cargado este mediodía en Lavapiés contra una multitud de senegaleses que ha intentado linchar al embajador del país africano, que ha visitado el barrio tras la muerte de Mmame Mbage de un infarto. Armados con piedras y ramas arrancadas de los árboles, han tratado de atacar a Mouctar Belal BA, que se ha escondido en el bar Baobab, cercano a la plaza de Nelson Mandela.

La chispa que provocó estos altercados, que secundan a los graves disturbios ocurridos anoche en la misma zona, fue la visita del cónsul por primera vez desde la muerte de Mbage. Uno de los manifestantes ha detallado a ABC que el embajador estaba citado a las 9 para organizar las manifestaciones del día, «pero no ha aparecido hasta las 12 y no ha respondido a nuestras llamadas».

Ante la carga policial, los manifestantes han respondido con el lanzamiento de adoquines, sillas y mesas de los bares de la zona. Anteriormente, los antidisturbios colocaron un cordón en la calle de Mesón de Paredes para evitar que la turba instalada en la plaza de Nelson Mandela atacase el establecimiento. Entre los protestantes estaba el fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, que ha tenido que resguardarse en un soportal de la plaza.

Si bien cerca de un centenar de senegaleses esperaba en actitud pacífica en la plaza, su irrupción ha desatado nuevamente la tormenta. «¿A qué viene ahora?», han reprochado en actitud violenta, pese a que una decena de ellos ha tratado de defenderlo. Belal BA ha evitado el linchamiento metiéndose en el bar y echando el cierre, un extremo que ha incomodado sobremanera a la dueña del local que asegura que cuando le ha recriminado al representante senegalés que los altercados eran cosa suya este le ha ofrecido dinero. Finalmente, la Policía ha intervenido para evacuar al cónsul del bar y al séquito que le acompañaba.

Tenso amanecer

Los retazos de la guerra desatada ayer, a raíz de la muerte de Mmame Mbaye, tras caer desplomado por un paro cardíaco frente a un portal de la calle del Oso, donde residía, resultan más que evidentes. El miedo y la estupefacción entre los vecinos resalta en un barrio tomado por la Policía Nacional.

La estampa desoladora de las plazas de Lavapiés y Nelson Mandela o las calles de Mesón de Paredes, Tribulete y del Oso son el fiel reflejo de la batalla campal que anoche se libró no solo contra las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad del Estado, sino también contra profesionales de Emergencias y Bomberos, amén de los destrozos en el mobiliario urbano, sucursales bancarias u otros establecimientos.

Pese a que los operarios de limpieza se afanaron de madrugada por retirar las barricadas y los restos de cristales, contenedores y otros elementos destrozados, los restos de la batalla seguían bastante presentes. Las marquesinas de algunas paradas de autobuses quedaron totalmente reventadas.

Batalla campal

Una de las vecinas no pudo ni pasar la noche en el barrio por culpa de la batalla campal, que tuvo su epicentro en la misma Plaza de Lavapiés. Cuando salió del metro junto a otros vecinos, la Policía les pidió que no salieran, aunque más tarde les advirtieron de que que si salían sería bajo su responsabilidad. Esta vecina, tras caminar unos pocos metros, tuvo que darse la vuelta cuando llegó a la sucursal de La Caixa que hoy ha amanecido reventada.

Fue en esa plaza donde se vivieron momentos de verdadera tensión. La Policía tuvo que desalojar a varios vecinos que vivían próximos al banco y no tuvo controlada la situación hasta bien entrada la madrugada. Varios vecinos sostienen que, desde que hace dos semanas desalojaron dos narcopisos, se observa un mayor número de inmigrantes en la zona. (Información de Jorge Sanz Casillas).