Los restaurantes del callejón de Puigcerdá, ayer, aún abiertos
Los restaurantes del callejón de Puigcerdá, ayer, aún abiertos - ISABEL PERMUY

Jorge Juan: orden de cierre a los restaurantes de moda del callejón de Puigcerdá

Las irregularidades urbanísticas detectadas en las terrazas llevan al Ayuntamiento a precintar los locales de Jorge Juan a partir de mañana

MadridActualizado:

A menos de una semana para Nochebuena y con 48 horas de antelación, el Ayuntamiento de Madrid emitió ayer la orden de cierre para tres restaurantes del conocido como callejón de Jorge Juan, la que es considerada la «calle de la gastronomía» del barrio de Salamanca, junto a la Milla de Oro de Madrid, tras detectar deficiencias en las terrazas y veladores. Tal y como adelantó ABC, el Servicio de Disciplina Urbanística municipal ya amenazó con clausurarlos el pasado julio si no subsanaban las irregularidades encontradas en los cerramientos.

No obstante, los dueños de los tres locales afectados recibieron la noticia con desconcierto y estupefacción. «Estamos sorprendidos porque hemos trabajado con la Junta del Distrito de Salamanca para presentar un proyecto que mejore la deficiencias y que de pronto nos llegue esto, sin avisar, en plena campaña de Navidad, nos destroza», explicó a este diario la presidenta de la Asociación de Comerciantes de la Zona de Jorge Juan, Cristina Lanzarot. «Y tememos que pronto les llegue la carta con la orden de cierre al resto de los restaurantes», añadió.

El cese de actividad, que se efectuará a partir de mañana, supondrá la cancelación de las 400 reservas que ya tenían entre cenas y comidas de Navidad, según las cifras que manejan los restaurantes implicados. «Afecta directamente a las familias de los 200 empleados que trabajan aquí: si el cierre se mantiene, no me va a quedar más remedio que hacer un ERE», alertó, con preocupación, el dueño de Babelia y Los Gallos, Pepe Caldas.

Esta orden llega después de que la comunidad de vecinos de la calle de Jorge Juan, 11, 13 y 15, denunciaran las supuestas irregularidades. En el escrito firmado por los residentes y enviado a la Junta de Distrito de Salamanca, en noviembre de 2015, se quejaban de los «graves» perjuicios que suponía para ellos convivir bajo esas circunstancias. «La producción de olores, ruidos, saturación de espacios en las aceras que imposibilitan el tránsito, y colapso de la circulación por aparcamiento de coches de clientes en horas punta y proveedores» son algunos de los trastornos que les «hacen la vida imposible» y dificultan la convivencia. Tras distintas inspecciones a estos locales, los técnicos comprobaron que, según consta en un informe del Servicio de Disciplina Urbanística, «han efectuado terrazas con cerramientos estables que amplían el local sin estar autorizados», ya que se trata de «espacios de titularidad privada, pero de uso público».

Plan Especial

En la comisión del área de Desarrollo Urbano Sostenible de noviembre la edil socialista Mercedes González denunció esta situación e incididió en el perjuicio que supone para los vecinos. «Ha habido incendios, por suerte sin heridos, en algunos locales y los bomberos tuvieron dificultades para acceder. Los vecinos se han movilizado porque su vida se ha convertido en un infierno», subrayó la concejal.

Sin embargo, los dueños de los restaurantes se quejan de que llevan «años queriendo formalizar legalmente estas terrazas», ya que consideran que se encuentran en un «limbo legal». «Nosotros estamos siguiendo un procedimiento riguroso, recurrimos, contestamos a sus requerimientos, presentamos un proyecto para solucionarlo... Pero es el propio Ayuntamiento, por su burocracia, el que tarda mucho en contestar y en aclarar las cosas», se lamenta Lanzarot.

Por un lado, para regularizar el incremento de aforo, los restaurantes afectados (La Máquina, Cinco Jotas, Babelia, Taberna Los Gallos y No) se unieron y presentaron un Plan Especial conjunto, del que todavía no han recibido respuesta. Por otro lado, con respecto a los cerramientos de las terrazas, fue la propia Junta de Distrito la que consideró que su caso era «excepcional» y envió sus expedientes a la Comisión de Excepciones de Terrazas y Veladores. No obstante, en el caso del restaurante «NO», fuentes del establecimiento subrayan que «tiene todos los permisos en regla» y que, por ahora, «no han recibido por parte del consistorio notificación alguna».

«La Junta nos ha ayudado a redactar un proyecto y todavía siguen estudiando nuestro caso», relató Caldas. «Ni siquiera sabemos lo que tenemos que hacer, porque aún no se han pronunciado», insistió. Ante las grandes pérdidas que supondrá el cerrojazo, los restauradores sólo piden «un poco más de tiempo».