23 de abril de 1917. ABC se hizo eco del inicio de las obras de Metro. El acto –en la imagen superior– consistió en vallar la zona de Sol a excavar. No fue más que un hecho simbólico. Los trabajos arrancaron el 17 de julio de 1917
23 de abril de 1917. ABC se hizo eco del inicio de las obras de Metro. El acto –en la imagen superior– consistió en vallar la zona de Sol a excavar. No fue más que un hecho simbólico. Los trabajos arrancaron el 17 de julio de 1917 - ARCHIVO DE ABC
Curiosidades de Madrid

La «intrahistoria» del origen del Metro: un centenario, dos fechas y cuatro alcaldes

La compañía celebra este mes de julio los primeros cien años del inicio de sus obras. ABC rescata la agitada historia de sus primeros pasos

MADRIDActualizado:

La Comunidad de Madrid celebró el pasado día 17 julio el primer centenario del inicio de las obras de su Metro. Una cita detrás de la que se esconde una desconocida «intrahistoria» –con tintes políticos y rumores de corrupción incluidos– que marcaron los primeros pasos del Metropolitano Alfonso XIII. En sí misma, la efémeride no está exenta de debate. La prensa de la época, incluido ABC, fecharon en el 23 de abril de 1917 la inauguración de los trabajos. Sin embargo, expertos como Luis María González, responsable de Andén 0, sostienen que no se excavó el subsuelo de Madrid hasta el 17 de julio de 1917. ¿Qué ocurrió en aquellos casi tres meses?

En 85 días hubo cuatro alcaldes. Las fechas fueron clave para atar un proyecto repleto de vaivenes burocráticos desde 1886 y pugnas por hacerse con la concesión que no se resolvieron hasta 1920 con una sentencia del Tribunal Supremo. La hasta entonces cuadratura del círculo, recibió un espaldarazo definitivo el día 20 de abril de 1917. Para entonces, los madrileños creían que el Metro no era más que una quimera. En el Ayuntamiento, el primer teniente de alcalde Emilio Blanco Parrondo cumplía funciones de regidor, después de que Martín Rosales abandonara su cargo para ocupar la cartera de Fomento. Su puesto de alcalde interino duró una semana. Tiempo que bastó para conceder, de forma inmediata, el permiso para que arrancaran las obras. El viernes 20 de abril una representación de la compañía se reunió con el alcalde provisional para solicitarlo. «Podéis comenzarlas “ayer mismo”», dijo Blanco Parrondo según recogieron diarios como El Imparcial y El País en su edición dominical. Dos días más tarde ABC publicó la foto que ilustra este reportaje titulada: «Inauguración de los trabajos en la puerta del Sol». En solo 72 horas, y con un alcalde provisional, el Metropolitano ató el proyecto. Pero las obras no empezaron.

Rumores de corrupción municipal

La premura con la que se otorgó el permiso desató todo tipo de rumores de corrupción. La autorización llamaba la atención por las posiciones encontradas que el Consistorio y la compañía habían mantenido los meses anteriores sobre la concesión del servicio ya que el Ayuntamiento quería que fuera municipal. «¿Otro chanchullo?», escribió El País. No fue el único diario que especuló con la posibilidad de que un funcionario municipal solicitara «veinte mil duros» para facilitar aquellos trámites. El escándalo, negado por el gerente de la empresa Miguel Otamendi –fundador del Metro junto con Carlos Mendoza y Antonio González Echarte–, nunca pudo ser probado.

Entre tanto, lo único que hizo la compañía en aquel mes de abril fue marcar el sitio exacto por donde acometería los pozos para llegar al subsuelo. Fue en la Puerta del Sol, frente al desaparecido Café de Levante. El espacio, de ocho metros de largo por trece de largo, fue vallado con un cartel que anunciaba la apertura del servicio en octubre de 1919. Después de aquel 24 de abril, el calendario avanzó sin que ningún obrero pasara por allí.

Las quejas del alcalde

El 26 de abril Luis Silvela tomó posesión como nuevo alcalde de la capital. Un mes más tarde, las protestas por las molestias que ocasionaban las vallas eran recogidas diariamente en la prensa. Incluida la del propio regidor: «Silvela ha manifestado [...] que cada vez que pasa por la Puerta del Sol se indigna al ver que la autorización del Ayuntamiento no ha servido hasta ahora, ni servirá tal vez en mucho tiempo, para otra cosa que para hacer más defectuosa la circulación», publicó Nuevo Mundo el 25 de mayo.

Las crónicas demuestran que las obras se retrasaron. Metro aprovechó este tiempo para diseñar un nuevo trazado que fue aprobado en una sesión municipal el 24 de junio, por cierto con otro alcalde –José del Prado–. Aurora Moya, en su obra «Noventa años de historia. Madrid, Metro de Madrid», recoge como fue la primera jornada de trabajos: «Se abrió un concurso para contratar la construcción de las obras de tierra y fábrica. La adjudicación recayó en la sociedad Hormaechea y Cía., de Bilbao […] El 17 de julio de 1917 un grupo de trabajadores, con una carreta de bueyes provista de material, descargó en la calle de Alcalá una grúa, un torniquete, picos y pala. Era de noche. La licencia municipal se estaba tramitando. Así empezaron las obras del metro. El plazo de terminación prometido era de dos años y tres meses».

Además de las referencias a la fecha de autores como Magín Coello –en su obra sobre Antonio González Echarte, "El fantasma del Metro de Madrid– y Marino Gómez Santos –en el libro sobre los cincuenta primeros años del Metro–, se conservan anotaciones del propio Otamendi que señalan también al mes de julio.

Alfonso XIII en la inauguración del Metro, en octubre de 1919
Alfonso XIII en la inauguración del Metro, en octubre de 1919

El argumento definitivo para fijar en el 17 de julio la fecha del inicio de las obras fue la promesa cumplida de que se terminarían en 2 años y 3 meses, concretamente el 19 de octubre de 1919, fecha de su inauguración oficial. La cuenta solo sale si los trabajos arrancaron en julio de 1917.