La edil de Medio Ambiente, Inés Sabanés y (detrás), el gerente de la EMT, Álvaro Fernández Heredia
La edil de Medio Ambiente, Inés Sabanés y (detrás), el gerente de la EMT, Álvaro Fernández Heredia - ABC

La interventora alerta al Consistorio: no hay dinero para la EMT y el Consorcio

La prórroga de las cuentas y el ajuste al PEF ponen en jaque los compromisos de gasto este ejercicio

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Pintan bastos en 2018 para las cuentas del Ayuntamiento de Madrid si no consigue aprobar un nuevo presupuesto. Tampoco tiene fácil sacar adelante un nuevo texto. El Plan Económico Financiero (PEF) que aprobó en diciembre el equipo de Manuela Carmena ajustándose a la ley no sólo ha supuesto un cisma dentro de Ahora Madrid y un distanciamiento con su aliado de gobierno, el PSOE; además, las holgadas partidas presupuestarias de años atrás van a contar con mucho menos margen este ejercicio. Las alarmas ya han comenzado a saltar sin que la alcaldesa tenga aún terminado el borrador. La Interventora General de Madrid ha dado al menos dos toques de atención a la Corporación sobre el estado de las cuentas a corto plazo. Según los informes a los que ha tenido acceso ABC, no hay dinero suficiente en el cajón para que la Empresa Municipal de Transportes (EMT) asuma sus gastos en los próximos meses ni tampoco habrá dinero suficiente para cumplir con los pagos al Consorcio Regional de Transportes de Madrid si no se hacen modificaciones presupuestarias.

El 22 de enero pasado, María José Monzón Mayo, designada interventora general del Ayuntamiento de Madrid en septiembre de 2016 con Sánchez Mato como delegado de Economía y Hacienda, advirtió al Área de Gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible de que no habría suficiente dinero para abonar la aportación que anualmente se hace al Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM).

El problema, más aportación

El equipo de Manuela Carmena ha de pagar 158.477.256 euros al socio, según consta en los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid. Esta cifra supone 9,3 millones más de lo que se fijó en 2017 (149.110.111 euros). De prorrogarse los presupuestos, el Ayuntamiento tiene un problema: no llega a la cuantía fijada en el Consejo del Consorcio que se estimó a finales del año pasado para el mantenimiento de la tarifa de equilibrio. De ello deja cuenta la interventora en un informe fechado a 22 de enero de 2018 a raíz de que el 28 de diciembre pasado la Junta de Gobierno autorizara el pago de 39,5 millones de euros para la aportación al CRTM en 2018, pero con cargo a la aplicación presupuestaria de 2017.

Monzón alerta de que el crédito este año se ha incrementado y, por tanto, subraya: «Si bien para la primera de las aportaciones trimestrales existe crédito suficiente, deberá consignarse el crédito necesario en la aplicación presupuestaria para hacer frente a la totalidad de las obligaciones que se deriven de los acuerdos adoptados por el Consorcio». Desde el CRTM informan de que el Ayuntamiento jamás ha incumplido con los pagos.

El hecho de que Madrid tenga que aportar más dinero este año a la sociedad pública del Gobierno de Cristina Cifuentes se debe a las propias exigencias del Ayuntamiento con la EMT, que necesita crédito extra para, entre otros asuntos, sus nuevas rutas.

El 20 de diciembre, el consejo de administración de la EMT aprobó el proyecto de presupuestos de gastos, ingresos e inversiones para el ejercicio 2018. En el mismo se incluye una subvención de explotación por parte del Ayuntamiento de 29.731.940 euros. Esta partida va destinada a financiar el déficit de explotación de la actividad de ayuda a la movilidad, las pérdidas que suponen la cuota de los usuarios de los aparcamientos de residentes respecto a los gastos imputados, la compensación tarifaria de la línea H1 de Vallecas, la actividad de consultoría que EMT realiza para el Consistorio así como el déficit de explotación de Bicimad.

En el acuerdo del 28 de diciembre de la Junta donde se prorrogaban los presupuestos de 2017 se establecía que para las sociedades mercantiles y resto de entidades dependientes tendrían que adaptar sus presupuestos al importe de las aportaciones iniciales del Ayuntamiento y a sus ingresos propios. Así, las cuentas de la EMT para el primer trimestre con sus necesidades reales de gasto ascendían a 7.342.677,12 de euros. De esta partida, 424.211,98 euros se corresponden con las pérdidas de Bicimad, que como por ahora lo gestiona el Ayuntamiento, no necesita esta subvención. Por ello, la sociedad pública solicitaba el pasado 25 de enero una ayuda al Consistorio de 6.918.465,14 euros.

Sólo un millón para la EMT

Una vez concedido, seis días más tarde, el 31, la interventora da un toque de atención al Área de Medio Ambiente y Movilidad que dirige Inés Sabanés y le recuerda los compromisos adquiridos en el Plan Económico Financiero el pasado mes de diciembre. Las transferencias corrientes a la EMT cuentan según las cuentas de 2017 con un crédito de 30.555.729 euros, pero atendiendo al PEF, el Consistorio ha retenido de forma preventiva 22.655.402,64 euros. Por tanto, de esa resta, a la EMT sólo se podrían destinar 7.900.327 euros. Con la subvención solicitada en enero de 6,9 millones, la interventora le enciende la luz roja, pues sólo le quedaría un millón de euros más para gastar para todo el año vía subvención. Avisa a Sabanés: «Una vez efectuada esta aportación, el crédito disponible en la partida presupuestaria resulta claramente insuficiente para atender las necesidades futuras de la sociedad». «No podrán adquirirse –añade– compromisos de gastos por cuantía superior al importe de los créditos autorizados en los estados de gastos».

La semana anterior, el sector crítico de Ahora Madrid, al que pertenecen entre siete y nueve concejales del grupo, advirtió de que no aprobará un presupuesto elaborado «en el marco del Plan Económico Financiero» que cumple con las exigencias de Cristóbal Montoro. Carmena tendrá que hacer encaje de bolillos para que le cuadren las cuentas.