Callejero franquista

La intervención del edil del PP que retrata el sectarismo de Ahora Madrid con la Ley de Memoria Histórica

Pedro Corral recordó al Gobierno de Manuela Carmena que el Ayuntamiento no debe ser «un tribunal de guerra»

Pedro Corral, concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid
Pedro Corral, concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid - YOUTUBE

El Grupo Municipal Popular defendió sin éxito el pasado viernes, durante el Pleno Extraordinario sobre la Memoria Histórica, la inclusión en el callejero de Madrid de 18 nombres como «Viva España», «Caídos de la Benemérita» o «Abogados de Atocha». Un listado de alegaciones que Pedro Corral, concejal del PP, trasladó al Gobierno municipal en el que se solicitaba la incorporación al nomenclátor de homenajes a los Abogados de Atocha, la fiscal Carmen Tagle, asesinada por ETA el 12 de septiembre de 1989, o al general republicano Vicente Rojo, protagonista de la defensa de Madrid en 1936. Además, pidió una calle para Torcuato Fernández Miranda –figura «clave» de la Transición– y el general Aramburu Topete, por defender la legalidad constitucional durante el intento de golpe de Estado del 23-F.

El PSOE, Ahora Madrid y Cs aprobaron el listado de viales propuesto por el Comisionado sin tener en cuenta las propuestas del PP, que se abstuvo en la votación por considerar que clasificaba a vivos y muertos con «maniqueísmo». «El pacto de concordia y reconciliación que hizo posible nuestra democracia se forjó sobre el acuerdo de no utilizar jamás la Guerra Civil como arma política», expuso Corral, criticando el «sectarismo» con el que Ahora Madrid ha hecho uso de la Ley de Memoria Histórica en la supresión del callejero franquista de la capital.

«La Ley de Memoria Histórica ha venido a cambiarlo todo desde 2007. Ha venido a estigmatizar la asunción común del pasado, para reabrir la división entre el “ellos” y el “nosotros”. A cuestionar las certezas compartidas, para rescatar las consignas partidistas», apuntó en su discurso, que ahora se comparte de forma viral en las redes sociales. El edil apeló al espíritu de reconciliación que permitió la sustitución de las calles de origen franquista por sus denominaciones populares o anteriores a la guerra, en tiempos del alcalde Tierno Galván. «Este Ayuntamiento no era un tribunal de guerra, como tampoco debe serlo ahora», matizó.

El PP recordó que el cambio del callejero fue reabierto en «los peores términos de sectarismo e ignorancia histórica por Ahora Madrid». «La alcaldesa había afirmado en julio de 2015 que el cambio del callejero no era su prioridad», dijo. «Tampoco estaba entre las prioridades de los madrileños, ni mucho menos entre las prioridades de los 50.000 vecinos y de los propietarios de los 2.000 comercios, locales de hostelería y negocios que se verán afectados personal y económicamente por el cambio de sus calles», concluyó.

De 256 a 52 calles

No obstante, el edil popular agradeció la actitud de los grupos en la tramitación de esta propuesta por «no caer en la purga de 200 calles que se proyectó inicialmente contra todo aquel que hubiera escrito, pintado, toreado o respirado bajo el franquismo». En esta línea recordó los errores del Comisionado: «Estimamos que se ha excedido en sus funciones al proponer nombres alternativos, lo que no era de su competencia. Y no se ha cumplido el acuerdo plenario para dar preferencia a las víctimas del terrorismo en las nuevas denominaciones», criticó.

Por último, terminó con una cita del socialista Julián Zugazagoitia, cuya figura se incorpora al callejero de Madrid: «Todo me parecerá soportable antes de envenenar, con un legado de odio, la conciencia virgen de las nuevas generaciones españolas». «Esa es la máxima del Grupo Municipal Popular. Nos honramos en tomarla de una figura republicana que, como tantos otros miles de españoles de izquierdas, de derechas y hasta de nada, fue víctima de las vicisitudes de una España anegada de odio, una España que nunca más ha de resucitar por más que algunos se empeñen», concluyó Corral.

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