Íñigo Henríquez de Luna
Íñigo Henríquez de Luna - IGNACIO GIL

Henríquez de Luna deja de presidir, tras 20 años, el PP de Salamanca

Su renuncia no afecta a su puesto de concejal y portavoz adjunto del Ayuntamiento, que seguirá ocupando

MADRIDActualizado:

El portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna, no se va a presentar a la reelección como presidente del PP del distrito de Salamanca, un cargo que ocupa desde hace 20 años. Ya se lo ha comunicado a la militancia, en el comité ejecutivo del distrito el pasado miércoles, y antes informó a las presidencias regional y nacional del partido. Lo hace, explica, por «coherencia»: cree que ha llegado el momento de que haya nuevas caras al frente.

Henríquez de Luna tiene una larguísima trayectoria en el PP, partido al que llegó en 1983. Ha ocupado diferentes responsabilidades políticas, tanto en el Ayuntamiento de Madrid -concejal de Salamanca de 2000 a 2011 y de Chamartín de 2003 a 2005- como en la Asamblea autonómica -diputado y portavoz parlamentario de 2011 a 2015-. A la presidencia del PP del distrito de Salamanca llegó en 1997, y desde entonces ha permanecido en el cargo, ocupando un modestísimo despacho en un distrito que ha sido granero electoral popular durante décadas.

«Ha sido una decisión absolutamente meditada», explicó Henríquez de Luna a ABC, que toma porque «ya me tocaba», y por «coherencia». Siempre ha creído, y defendido, que «los mandatos deben ser limitados», y una vez más aplica en la práctica aquello en lo que cree.

Referente

Se dice «muy orgulloso de haber hecho más visible» este distrito, y reconoce la importancia de su paso por él: «Le debo todo lo que soy en política». Su paso atrás se produce con cierto sentimiento de satisfacción por el trabajo realizado: «Creo que Salamanca se ha convertido en un referente en el partido, en defensa de los principios y valores liberal-conservadores».

De su distrito salieron, como él mismo destaca, las iniciativas para poner en marcha las primarias en el partido -que se han comenzado a aplicar en el caso de Madrid en el último congreso regional-; la reforma de la ley electoral -aún no materializada- o el reconocimiento de las víctimas del terrorismo, con actos como el que celebran anualmente en memoria de Gregorio Ordoñez, asesinado por ETA en 1995.

«Me voy por coherencia, siempre he defendido que los mandatos deben ser limitados»

«Dejo un distrito unido, lo que no es fácil en este momento del partido», indica. Entiende que «lo difícil es irse bien» de los cargos, y en este que define como «un momento muy convulso en mi vida, he decidido dar un cambio». Que, de paso, le permita dedicarle más tiempo «a mi familia: tengo tres hijos que se han perdido a su padre porque la política te absorbe, y quiero devolverles algo».

Sin parapeto

En todo caso, quiere dejar claro que «no me voy a ir de la política; la llevo en la sangre», pero tampoco es de los que piensan que se pueda convertir la actividad pública en una forma de vida. «No sé cuál será mi futuro en la política, pero en todo caso, que no se diga que me pongo detrás del parapeto del distrito de Salamanca».

De su distrito salieron iniciativas como las primarias o el homenaje anual en memoria de Gregorio Ordoñez

La decisión, reconoce, ha sido «muy difícil; en este distrito tengo a la gente que más quiero». Henríquez de Luna parecía el sucesor natural de Esperanza Aguirre como portavoz municipal del PP cuando ella dimitió de su cargo, pero una votación secreta entre los miembros del grupo popular optó por el otro candidato, Martínez-Almeida. Una decisión que respeta y ha secundado desde el minuto uno.

Por eso, aunque ahora se retire del foco en su cargo orgánico en el partido, afirma que continuará en su papel de portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento de Madrid, con el que está absolutamente comprometido, hasta que el mandato actual se termine, en mayo de 2019. Y a partir de ahí, se abrirá un camino aún impreciso.