Columpios de un parque infantil de Madrid
Columpios de un parque infantil de Madrid - ISABEL PERMUY

Hallan una bacteria propia de hospitales en 20 parques infantiles de Madrid

Un grupo de investigadores de la Complutense detecta la presencia de «Clostridium difficile» en «al menos veinte areneros»

MADRIDActualizado:

Un grupo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha detectado la presencia de la bacteria 'Clostridium difficile', propia de hospitales, en «al menos veinte areneros» de parques infantiles «en tres zonas de Madrid», y recomienda cambiar la arena por suelos de caucho y vallar zonas infantiles. «No queremos alarmar, es una bacteria que se encuentra en muchos sitios y lo más normal es que ningún niño se enferme», salvo que tuviera «una alteración de la flora intestinal tras recibir un tratamiento antibiótico», ha dicho a Efe el investigador José Luis Blanco.

«Estamos a disposición de las autoridades municipales» para cualquier asesoramiento científico, añade Blanco para quien «previsiblemente la bacteria estará presente en casi todos los parques donde hay areneros, en cualquier ciudad de España», no solamente en Madrid. «Es importante que nadie deje de llevar a los niños a los parques, que sigamos una vida normal siendo conscientes de que estamos rodeados de bacterias, en este caso, una bacteria resistente», que supone un riesgo después de un tratamiento con antibiótico porque «desaparecen las bacterias buenas y la mala puede desarrollarse», agrega.

«Si queremos un entorno mas higiénico, habría que cambiar la arena por suelos de caucho en las zonas infantiles de los parques y vallarlas», recomienda el investigador. El estudio científico, en el que también participa la Universidad de Leiden (Países Bajos), se ha publicado este mes en la versión impresa de la revista 'Zoonoses Public Health'.

En un comunicado, la UCM detalla que esta bacteria es «difícil de reducir puesto que se encuentra en personas, animales o en el medio ambiente». Hace unos años el 100% de las infecciones humanas por Clostridium difficile eran hospitalarias, actualmente la cifra es del 95% y en los próximos años «seguirán aumentando los casos contagiados fuera del hospital», pronostica el investigador del departamento de Sanidad Animal de la UCM.

Se considera que en niños por debajo de los dos años no provoca ningún tipo de patología debido a la falta de receptores para las toxinas en sus intestinos. Las infecciones hospitalarias suelen cursar con diarreas que puede ocasionar lesiones que precisen la extirpación de parte del intestino. «En principio, no origina un número elevado de muertes, pero sí se traduce en un muy elevado coste económico al incrementar notablemente el tiempo de hospitalización de los pacientes», señala la nota de la UCM.

El equipo de la Facultad de Veterinaria también ha aislado la bacteria «en perros, cerdos, animales de zoo (cebras, gacelas, chimpancés), terneros y pollos. Prácticamente donde la busques, allí estará», según el veterinario. En hospitales, donde un simple contacto con el pomo de la puerta puede ser origen del contagio, Blanco aconseja «aprender a convivir con ello, a realizar buenos tratamientos antibióticos que impidan la aparición de antibiorresistencias y a detectar los portadores». De esta forma, se reducirían las cifras de las infecciones por Clostridium difficile: al menos 8.000 casos al año y 32 millones de euros de coste", concluye el comunicado.