Jiménez Buendía, conocido como el Sheriff Ginés ha negado todos los cargos
Jiménez Buendía, conocido como el Sheriff Ginés ha negado todos los cargos - DE SAN BERNARDO
Caso Coslada

Ginés: «Me acusaron de extorsionar a bares por presiones policiales; pudieron llegar a decir que maté a Manolete»

El exjefe de Policía Local de Coslada niega todas las acusaciones y dice que él no enviaba patrullas a los locales; actúan de oficio, a requerimiento vecinal o de Urbanismo

MadridActualizado:

Ginés Jiménez Buendía, el ex jefe de la Policía Local de Coslada, ha negado las supuestas extorsiones y amenazas a los propietarios de negocios de restauración de los que le acusan las víctimas y algunos de los seis agentes que, junto a él están sentados en el banquillo, tal y como sostiene el Ministerio Fiscal. Estos últimos declararon, además, en instrucción que recibieron órdenes arbitrarias: «Me acusaron por presiones policiales de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco). Los funcionarios dijeron que recibí prebendas para no cerrar locales; de forma coercitiva pudieron llegar a decir hasta que maté a Manolete sí con ello salían en libertad».

Así lo ha asegurado el principal acusado del caso Bloque, la supuesta trama de corrupción policial destapada en mayo de 2008 por la que se celebra el juicio en la Sección 17 de la Audiencia Provincial tras una década de instrucción. Durante sus más de dos horas de declaración, ha negado realizar consumiciones sin pagar y amenazar con una pistola en la sien a la dueña de un local por no plegarse a sus intereses. «Yo no cerraba locales ni enviaba patrullas o realizaba inspecciones para molestar. No exigí dinero a nadie. Nunca. Las patrullas actuaban a requerimiento de Urbanismo, de oficio o a petición vecinal», ha respondido al fiscal y al letrado de la acusación particular que ejerce el Ayuntamiento de Coslada.

«Las inspecciones se hacían en locales conflictivos. Yo no otorgo licencias, es el área de Urbanismo del Ayuntamiento. A veces la gente acudía a dependencias policiales para informarse de los trámites para abrir un negocio o para presentar la documentación requerida. Yo soy muy cercano y si un ciudadano quería hablar conmigo, le recibía», ha dicho el exjefe policial conocido como el Sheriff Ginés.

El fiscal ha acusado a Buendía de los delitos de extorsión, amenazas, cohecho, depósito y tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales. Se enfrenta a una pena de 26 años y ocho meses de cárcel. De este último delito está acusada su mujer y su hijo, para quienes solicita cuatro años para cada uno. Además, también están procesados otros cinco policías locales por cohecho impropio, es decir, por valerse de su cargo para obtener los favores sexuales de prostitutas. Para el entonces segundo en el cuerpo, Carlos Martínez, el Ministerio Público pide 2 años y 8 meses por los delitos de cohecho y omisión de perseguir delitos. Por ello, hay tres acusados más de origen rumano, dos de ellos en busca y captura, y el último, que asiste a la vista oral, el supuesto proxeneta, para el que se solicita 2 años y cinco meses.

«He tenido hasta 110.000 euros en casa»

Jiménez, que ha negado todos los cargos de los que se le acusa, ha explicado, en relación al blanqueo de capitales que su filosofía de vida es tener dinero en efectivo o en casa: «He llegado a tener hasta 110.000 euros en la caja fuerte. Es mi filosofía de vida, no hay ninguna ley que lo impida; en el banco tenemos mi mujer y yo una cuenta con lo mínimo para pagar los gastos de la vivienda», ha apuntado.

En esta línea, el exjefe policial de Coslada ha manifestado que los 23.000 euros que halló la Policía Nacional en el registro de su casa iban destinados a comprarle un coche a su hija y que cada mes cobraba unos 5.000 euros, al margen de otras cantidades que recibía por eventos. Otra parte de sus ganancias procedían de una herencia de su mujer y del dinero que le daban sus hermanos que regentaban bares.

En cuanto al ingreso que realizó en una empresa mercantil por valor de 202.000 euros, Jiménez ha manifestado a la sala que eran para que su hijo, que tenía 21 años entonces, comprará un piso: «Un empresario le prestó 120.000 euros, yo, 36.000 y el resto lo puso él de sus ahorros ya que trabajaba de relaciones públicas», ha apuntado.

En cuanto a otro piso que adquirió a nombre de su mujer por valor de 400.000 euros, justificó la abultada cantidad alegando que era una inversión: «No teníamos ese dinero, nos hipotecamos y pagamos los 85.000 euros de entrada con la intención de venderlo cuando nos dieran las llaves», ha revelado Ginés. Hoy proseguirá su declaración y contestará a su abogado.