Interior del local, donde público masculino va sin camiseta
Interior del local, donde público masculino va sin camiseta - Guillermo Navarro

Un garito clandestino para gays escandaliza al barrio de Salamanca

El local funciona de 5.30 a 10.30 de la mañana sin licencia en la calle Hermosilla

MadridActualizado:

La calle Hermosilla, que se encuentra en pleno barrio de Salamanca, se ha convertido en un punto de visita habitual para la Policía Municipal durante las madrugadas y mañanas del domingo y el lunes. El número 77 de esta vía, donde hasta el año pasado funcionaba la Chocita del Loro, se ha convertido desde hace un mes en un «after» ilegal que trae de cabeza a los vecinos cada fin de semana.

La queja habitual son los ruidos y las molestias que generan en la calle el público asistente, sobre todo cuando termina la sesión. «Van puestos de todo. Esto es un escándalo», afirma una residente de uno de los portales cercanos cuando se le menciona el asunto. Prefiere no dar su nombre, como ninguno de los que se animan a hablar de este «problema» para evitar, sostienen, meterse en líos.

El garito no tiene rótulo. Las puertas son oscuras y los cristales tintados de negro no permiten ver nada del interior. Una cámara esférica vigila en lo alto lo que sucede afuera. Hay un timbre pulsador. El «after» abre de 5.30-6 de la madrugada hasta las 10.30 de la mañana –aunque depende de la jornada y el público que asista– durante los domingos y los lunes. El acceso se cobra a 20 euros. Dentro el ambiente es gay: hombres sin camiseta, travestis y alguna mujer, la mayoría desinhibidos por el alcohol o alguna de las sustancias que consumen enérgicos en los aseos.

Los ingresos económicos de puertas para adentro son íntegros para los que regentan este local que esquiva la legislación municipal. No tiene licencia para funcionar como discoteca, aseguran fuentes municipales. Sólo declaración responsable de cafetería, una argucia o coladero para mantener abiertos este tipo de establecimientos de ocio.

La Administración municipal, a través de la Agencia de Actividades, tarda un año de media en decretar y cerrar los locales. Hasta entonces, los empresarios clandestinos hacen caja y, como viene siendo habitual en este tipo de procesos judiciales, el titular acaba declarándose insolvente y vuelve a abrir en otro lugar, con otro nombre, a través de estas declaraciones responsables que permite la normativa de la Comunidad de Madrid.

Fama de boca a boca

El «after» sin nombre de Hermosilla no se publicita en ningún lado. Ni siquiera en redes sociales. Su fama va del boca a boca. Los lunes, aseguran algunos de los residentes afectados, es el día que más público tiene.

«Hay lunes que me voy a trabajar a las 7 de la mañana y esto es una fiesta. Hay travestis y parece que el resto de la clientela entiende», comenta otro vecino cobijado en el anonimato. Algunos no saben ni que existe, pero los residentes que conocen la actividad coinciden en describirla como «inédita» en esta calle exclusiva del barrio de Salamanca para vivir.