A la izquierda, Javier C. P. «El primo del Niño Juan»; a la derecha, «El Niño Juan»
A la izquierda, Javier C. P. «El primo del Niño Juan»; a la derecha, «El Niño Juan» - ABC

El «falso» hermano del «primo del Niño Juan»: así cazaron al alunicero más buscado de Madrid

El delincuente tenía ocho órdenes de busca y captura por varias acciones delictivas, dos de ellas de ingreso en prisión

MADRIDActualizado:

La Policía Nacional detuvo a uno de los «aluniceros» más buscados de Madrid. Javier C. P., conocido con el sobrenombre de «El Primo del Niño Juan», por los lazos familiares que lo unen con el otro famoso delincuente, tenía ocho órdenes de búsqueda y captura, cada una de un juzgado español diferente, y dos de ellas eran de ingreso en prisión.

El arresto se produjo a finales del pasado mes de mayo por agentes de la Comisaría de Móstoles. En el momento de los hechos, el «alunicero», de 33 años de edad, opuso gran resistencia. De hecho, en un primer instante abandonó el lugar a bordo de su vehículo y, en el transcurso de la fuga, no dudó en embestir a dos vehículos policiales: un coche y una motocicleta que lo seguían. Además, mostró la documentación de su hermano, con el objetivo de evitar su identificación y frustrar la acción de la justicia. Finalmente, pasó a disposición judicial y se decretó su ingreso en prisión.

El hombre era experto en alunizajes y robos a camiones. En 2014 fue detenido por asaltar, junto al dominicano «Jenri», un camión de manera violenta. Una de las órdenes de detención que pesaba sobre él es, precisamente, por este atraco. Desde entonces se encontraba fugado de la justicia. Por los robos cometidos, ambos delincuentes llegaron a hacerse con un botín que superaba los 8,5 millones de euros en jamones. Por todo ello, cuenta con 60 antecedentes policiales entre Policía y Guardia Civil.

A pesar de las extremas medidas de seguridad y cuidados que tomaba el ahora detenido –ya que sabía las órdenes de arresto que tenía pendientes–, los agentes conocían que frecuentaba la localidad. Al parecer, Javier C. P. regentaba un taller de coches en el municipio. De nuevo, para no ser localizado por la Policía, lo puso a nombre de su hermano. Todo un entramado familiar que no tenía otro objetivo que burlar las leyes y la justicia para evitar ser encontrado y postergar su ingreso en prisión. Tras varios meses de investigación y vigilancia, se detectó la guarida del delincuente: una casa ubicada en un paraje rural, lejos del núcleo urbano.

Robos a la carta

El primo del ahora detenido, Juan María Gordillo Plaza, conocido como «El Niño Juan», también es experto en robos a camiones, así como a naves con mercancía. La Policía lo detuvo por última vez en febrero de este año.

Entonces, el Grupo XXII de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Madrid (UDEV) investigó si Juan María Gordillo, de 30 años, trabajaba a la carta para los receptadores y peristas a los que pasaba la mercancía que, principalmente, se trataba de aparatos electrónicos, como electrodomésticos y material informático, por su buena salida en el mercado. Las detenciones en esta familia son algo habitual. En este caso, «El Niño Juan» suma más de 50 antecedentes policiales, también por secuestros y robos a narcotraficantes.

Para su arresto, la Policía practicó cinco registros en los que se incautaron 14.700 euros en efectivo y útiles para el robo de vehículos de alta gama.

Al igual que su primo, Gordillo usa la fuerza y resistencia en las detenciones. En 2012 protagonizó una persecución de cuatro horas después de que la Policía Nacional lo viese salir de la discoteca Macumba, regentada por Miguel Ángel Flores, conocido por su implicación en el Madrid Arena. Esta se desarrolló por la M-30, la M-45, la A-3 y la A-2.

El año siguiente fue arrestado por el Grupo Especial de Operaciones (GEO) en el marco de la operación «Peluco».

Cinco años después de la primera persecución protagonizó otra que tuvo un recorrido mayor de 30 kilómetros y que duró más de media hora por la M-50, la A-4 y la M-301.

Sus antecedentes policiales son variados y de todo tipo: tráfico de drogas, lesiones, resistencia a la autoridad, malos tratos, robos y una larga retahíla que, parece, ha adoptado también su primo.