Arriba, los ediles de Somos Alcalá Laura Martín y Jesús Abad; abajo, Alberto Egido y Brianda Yáñez
Arriba, los ediles de Somos Alcalá Laura Martín y Jesús Abad; abajo, Alberto Egido y Brianda Yáñez - ABC

Ediles de Podemos adjudicaron ayudas públicas a compañeros de su partido en Alcalá

Intervención general detectó que no se facilitaron los criterios de puntuación de 40.000 euros concedidos

Las subvenciones bajo sospecha, para dos proyectos sobre participación ciudadana, superan los 12.000 euros

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares, gobernado en coalición por el PSOE y Somos Alcalá (Podemos), concedió dos subvenciones a asociaciones constituidas por miembros de Somos Alcalá. Las ayudas públicas, de 9.250 y 3.500 euros y destinada a financiar proyectos de participación ciudadana, fueron adjudicadas por una comisión formada íntegramente por ediles de la formación morada en el municipio. La Intervención General del Consistorio detectó algunas irregularidades en el proceso, como la ausencia de los criterios de puntuación en la elección o sufragar bienes exentos por ley.

El dinero entregado en estas y otras tres subvenciones, que alcanzan los 40.000 euros, proviene, tal y como presumen en Somos Alcalá, de la cuantía que el Consistorio se ahorra tras la bajada de sueldos de sus seis concejales. No obstante, esta cantidad no procede de la nómina de los ediles, como ocurre en las donaciones personales que se hacen en otras corporaciones, sino de las arcas municipales.

El consistorio alcalaíno sacó a concurso el pasado mes de julio una convocatoria de subvenciones a «asociaciones y entidades sin ánimo de lucro que desarrollen proyectos de impacto social» para el año 2016. Su presupuesto preveía 20.000 euros del total para inversiones y otros 20.000 para gasto corriente. El área de Participación, Ciudadanía y Distritos, dirigida por la edil de Somos Alcalá Laura Martín, valoró la documentación presentada y las entidades ganadoras.

La comisión, en un caso inusual, estaba compuesta por cuatro concejales de Somos Alcalá: Martín; Jesús Abad, portavoz del grupo y responsable de Acción Social; Brianda Yáñez, encargada de Transparencia e Innovación Social; y Alberto Egido, edil de Medio Ambiente. Además, para prestar asesoramiento, hasta cinco técnicos formaban parte de la mesa; cuatro de ellos, de las concejalías representadas.

Una de las adjudicatarias fue la Asociación Simbiosis, dotada con 9.250 euros para el proyecto «Alcalá con Iniciativas, mapeo de iniciativas». Sorprende que entre los integrantes de la entidad figuren dos de los candidatos de la marca municipal de Podemos a las elecciones del 24 de mayo de 2015: Ignacio Gómez Guerrero, que concurrió en el número 11 de la lista, y María Rodríguez Mazzei, en el puesto 24. Esta asociación participó en la creación de una moneda social en la localidad, bautizada como «Chusky», que también fue apoyada por el Ayuntamiento de Alcalá.

Vídeos de Podemos

La segunda ayuda bajo sospecha es la recibida por la Asociación Ciudades Kyosei, de Kyopol, para el proyecto «Fortalecimiento de las capacidades comunicativas de los colectivos ciudadanos de Alcalá de Henares». La entidad, asociada al 15-M, recibió un total de 3.500 euros; 1.750 para gasto corriente y 1.750 para inversión. Cuenta con once socios y está representada por Pedro Prieto Martín, que si bien no se presentó a los comicios de 2015 sí participó en las primarias y forma parte de Somos Alcalá. La subvención financia el desarrollo de dos páginas web y un curso de vídeo activismo que, no obstante, estaban creadas mucho tiempo antes de esta convocatoria.

En algunos de los vídeos de Kyopol, incluso, se utiliza a Podemos en Alcalá de Henares como ejemplo. La relación entre la asociación y el Ayuntamiento es más que evidente, habida cuenta de que el portavoz, Jesús Abad, también secretario general del partido en Alcalá de Henares. En el grupo municipal planean una nueva subvención con el mismo propósito, de 150.000 euros, para el inicio de 2017.

Posibles irregularidades

Fuentes municipales explicaron a este periódico que la adjudicación se hizo en «tiempo récord». Aunque la media para cobrar las ayudas públicas está en torno a un año, ahora se entregó en apenas un mes. Pero más allá de los plazos, la sombra de las irregularidades trufa todo el proceso de adjudicación. En primer lugar, porque la ley establece un deber de abstención cuando haya relación con los adjudicatarios y, en segundo término, por los informes de la Intervención General, a los que ha tenido acceso ABC.

En su fiscalización del concurso, se comprobó que no había alusión a los criterios que determinaron la puntuación otorgada a las proyectos, por lo que «no es posible determinar» si la ponderación se ajusta a lo marcado en las bases de la convocatoria. No solo eso, también recuerda que solo podrán entrar en la subvención aquellos bienes que «no sean fungibles, que tengan una duración superior al ejercicio presupuestario y que sean susceptibles de inclusión en el inventario».

Según ha podido saber ABC, a pesar de estas indicaciones, ambas asociaciones han invertido más de 4.000 euros en ordenadores portátiles, «pen drives», smartphone, un disco duro externo, trípodes, cámaras, luces para un estudio de grabación, un escáner y hasta una licencia de software.