La edil de Vivienda, Olga García
La edil de Vivienda, Olga García - DE SAN BERNARDO

Una edil de Podemos en Alcalá entregó un piso sin concurso a una compañera de partido

Gloria Morata, número 14 de la lista en 2015, entró a una vivienda sin estar nunca en la lista de solicitantes

Olga García planteó un cambio de titularidad dos días antes de que los propios interesados hicieran la solicitud

MADRIDActualizado:

Nuevas sospechas de irregularidades y trato de favor planean sobre el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, gobernado por el PSOE y Somos Alcalá, la marca de Podemos en el municipio. La primera teniente de alcalde y edil de Infraestructuras y Vivienda, Olga García (Somos), adjudicó un piso protegido para jóvenes a una compañera de partido sin que hubiese concurso de por medio. Gloria Morata, que concurrió en el número 14 de las listas de la formación para las elecciones de 2015, pasó a habitar junto a su pareja una vivienda adjudicada a él y a su ex anteriormente, sin otra justificación que un documento escrito a mano y sin sello de registro. No solo eso: siendo ya beneficiaria del inmueble, fue nombrada asesora del Gobierno y no renunció pese a que se comprometió a ello y pese a que sus ingresos económicos eran superiores al máximo.

El origen de esta supuesta anomalía en la concesión y uso del piso se remonta a marzo de 2015, antes de que Somos Alcalá entrase en el Consistorio. Entonces, Ángel Cuevas –posteriormente pareja de Morata– pide su inclusión en las listas de espera para una vivienda municipal en régimen de arrendamiento. El 4 de mayo de ese año, Cuevas firma junto a Cristina Sanz el contrato de alquiler para una casa en la calle de Damas de la localidad, «para Jóvenes y Mayores» y de 53 metros cuadrados, por un coste de 217,75 euros mensuales; acorde a las condiciones de no ser poseedores de otra propiedad, menores de 32 años y tener un salario igual o inferior a 2,5 veces el IPREM. La estancia se renovará cada año, hasta un máximo de tres.

Gloria Morata
Gloria Morata

Apenas un año después, el 11 de enero de 2016, Cuevas solicita una vivienda de mayor tamaño por «ampliación de familia», habida cuenta de que la anterior es un estudio reservado a colectivos con diversidad funcional. Sin embargo, su pareja ya no es Cristina Sanz, sino Gloria Morata, aspirante a entrar en el Consistorio solo unos meses antes. Así, los días 2, 3 y 4 de marzo ambos presentan la declaración responsable de propiedades, junto a un informe médico que acredita el embarazo de Morata y su probable parto para el 8 de abril. En este punto es donde empiezan las presuntas irregularidades.

Documentos sin registro

La concejal de Vivienda presentó en la Junta de Gobierno una propuesta para aprobar la rescisión del contrato en la calle de Damas y firmar uno nuevo a favor de Ángel Cuevas y Gloria Morata. Lo sorprendente es que García incluye a la segunda sin que en ningún momento haya solicitado una vivienda pública. Pero eso no es todo.

García lo plantea el 5 de marzo de 2016, dos días antes de que Sanz renunciase al contrato y de que la nueva pareja acreditase la constitución de una nueva unidad familiar. Este hecho, no obstante, también genera ciertas dudas respecto a su credibilidad. Ambos documentos (los de Ángel Cuevas y Gloria Morata) son dos folios en blanco, escritos a mano y sin ningún sello de registro o membrete del Ayuntamiento de Alcalá. Solo consta un «A quien corresponda» con los nombres de ambos, su pretensión, las firmas y la fecha en la que se entrega.

Esta justificación es suficiente para que la concejalía lo autorice y la Junta de Gobierno, finalmente, aprueba el cambio de contrato y de titularidad. El nuevo acuerdo se formaliza el 1 de abril de 2016. Fuentes de Somos Alcalá explicaron a ABC que la permuta en los inquilinos remite a un «cambio de pareja» y que, en cualquier caso, la adjudicación se hizo con el Gobierno anterior (PP).

En este contrato, que fija una renta mensual de 311,65 euros, Morata y Cuevas se comprometen, además, a «no constituir nuevas unidades familiares dentro de la vivienda», un requisito que no siguieron anteriormente. También a «comunicar las variaciones en las condiciones económicas de la unidad familiar», pero Gloria Morata tampoco cumplió esta premisa.

Asesora municipal

Quien concurriera en la lista de Somos Alcalá, fue contratada el 22 de junio de 2017 como asesora del grupo municipal, en el cargo hasta octubre del mismo año. Aunque su salario aumentó notablemente, hasta los 36.000 euros anuales, siguió beneficiándose de la vivienda y no la abandonó.

Esta polémica surge en mitad de los problemas que acorralan a Somos Alcalá, cuyos miembros de Podemos (Olga García, Jesús Abad, Brianda Yáñez y Laura Martín) están suspendidos de militancia tras su imputación –García no está investigada– en el caso de las subvenciones a colectivos afines, destapado por este periódico.