ECMO, una máquina móvil que salva vidas

Un equipo médico lo traslada a los hospitales para mantener los órganos que pueden utilizarse en donaciones

MADRIDActualizado:

Nadie diría, al ver su aspecto, que este dispositivo se dedica a salvar vidas. Lo hace cada vez que se produce un caso de donante de órganos en un pequeño o mediano hospital: un equipo profesional se traslada a donde sea necesario, «rescata» los órganos y se ocupa de mantenerlos en perfectas condiciones hasta que lo recibe el donante. Ayer se realizaba el último de estos desplazamientos.

El aparato es conocido como ECMO por sus siglas en inglés: es un dispositivo de oxigenación por membrana extracorpórea, que actúa de manera similar a la que se aplica en los casos de cirugía cardiaca cuando hay que operar con el corazón parado, explica el doctor Juan José Rubio, intensivista del Hospital Puerta de Hierro-Majadahonda: «La sangre se deriva a un circuito extracorpóreo, y allí se oxigena y se devuelve al cuerpo a la temperatura adecuada».

De este modo, se pueden mantener los órganos de una persona fallecida hasta un máximo de cuatro horas, lo que da tiempo a realizar el desplazamiento necesario para recogerlos y trasladarlos al centro hospitalario donde proceda. «El resultado es mejor para los órganos -añade Rubio-, y además permite al cirujano estar más tranquilo: puede pedir análisis, realizar biopsias, sin tener que correr».

La principal novedad de este dispositivo estriba en que sea móvil: su carácter itinerante permite ampliar su radio de acción. Si antes sólo se utilizaban este tipo de procedimientos en aquellos hospitales que realizaban cirugías cardiacas y contaban con los recursos técnicos necesarios, ahora esta unidad portátil permite aplicarlo en cualquier otro hospital de mediano o pequeño tamaño que contara con donantes de órganos.

Desde abril

La iniciativa se puso en marcha en abril de 2017 dentro de un proyecto de investigación financiado en origen por la Fundación Mutua Madrileña. A su cargo están los intensivistas doctor Francisco del Río, del Hospital Clínico San Carlos y coordinador autonómico de trasplantes, y Juan José Rubio, del Hospital Puerta de hierro-Majadahonda.

El dispositivo ECMO se desplaza acompañado de un equipo profesional, en el que toman parte un cirujano de apoyo, un intensivista y un perfusionista o enfermera.

El programa con el ECMO empezó a funcionar en abril de 2017. «Hicimos un cálculo y preveíamos realizar unos 20 casos en tres años. Pero en estos primeros once meses hemos hecho ya 21», explica Rubio. El último, ayer mismo. El descenso del número de donantes en muerte encefálica -cerebral- hizo a los profesionales sanitarios plantearse la manera de mantener por más tiempo los órganos de los posibles donantes por asistolia -corazón parado-, un tipo de donación que permite la extracción de pulmones, hígado, riñones, páncreas y tejidos. De esta inquietud surge el ECMO.

La Comunidad de Madrid contó con 231 donantes de órganos en 2017, y ha tenido ya 26 durante este mes de enero. Se han realizado 404 trasplantes de riñón en 2017 y 47 en enero de 2018; 199 de hígado el pasado año -y 22 en enero de este año-, y 75 de corazón y de pulmón - además de ocho el pasado mes-. El ejercicio pasado también se realizaron 8 trasplantes de intestinos y 14 de páncreas en la Comunidad de Madrid.