Fachada del convento de las Clarisas Franciscanas de Valdemoro
Fachada del convento de las Clarisas Franciscanas de Valdemoro - ISABEL PERMUY

Declarado BIC el convento de las Clarisas Franciscanas de Valdemoro

Es una de las joyas del Conjunto Histórico Artístico de la localidad madrileña

MADRIDActualizado:

Coincidiendo con su 400 aniversario, el Convento de las Clarisas Franciscanas de la Encarnación, de la localidad madrileña de Valdemoro, ha sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Consejo de Gobierno regional. La fundación del convento fue promovida, hace ahora cuatro siglos, por el Duque de Lerma, y está considerado como un ejemplo notable de la arquitectura del barroco madrileño.

Concretamente, parece que fue notable la influencia que tuvo su fachada, una de las más imitadas de todos los tiempos, según estudiosos del edificio. La declaración BIC protege el conjunto «por constituir uno de los hitos arquitectónicos del Conjunto Histórico de Valdemoro, siendo parte fundamental de su historia», explica el portavoz del Gobierno regional, Ángel Garrido.

El Gobierno regional ha invertido, desde el año 2001, un total de 1,7 millones de euros en obras de restauración del convento. Se acometieron trabajos que han afectado a diferentes dependencias, como el claustro y la sacristía. Actualmente, se está restaurando la fachada exterior de la nave de la iglesia del convento, una actuación presupuestada en más de 37.000 euros.

Interior del convento de las Clarisas de Valdemoro
Interior del convento de las Clarisas de Valdemoro - ISABEL PERMUY

El Convento de Clarisas Franciscanas de la Encarnación es un edificio representativo del primer barroco, o manierismo clasicista del ámbito cortesano. Según ha explicado Garrido, está documentado que la iglesia tuvo tres retablos de gran calidad, realizados al finalizar las obras, de los que actualmente sólo se conserva el retablo mayor, dedicado a la Encarnación.

También se están realizando otras obras, por parte de la Dirección General de Patrimonio Cultural, en el marco del Convenio de Colaboración con la Provincia Eclesiástica, en la sacristía y los locales adyacentes. «Se ha procedido a la adecuación de las celdas, el claustro y la sacristía, al cerramiento del convento, las escaleras principales y los locales del noroeste, y a la restauración del interior del templo y la dotación de las instalaciones necesarias para cada uno de los diferentes espacios, respetándose en todo momento la concepción histórica», indicó.