Damas Apostólicas Los vecinos piden apuntalar el convento de 1929 derruido en Madrid: «Puede llegar a caerse»

Alertan de que el edificio sufrirá un mayor deterioro si no se toman medidas antes de empezar la reconstrucción

El convento en su estado actual
El convento en su estado actual - MAYA BALANYÀ

«Lo ideal sería que lo cubrieran y dejaran un trampantojo simulando el edificio en su estado original, pero lo importante no sólo es la estética sino la seguridad, por eso vamos a pedir por escrito que se apuntale», adelanta Paulino Baena, portavoz de los vecinos de los edificios colindantes al convento de las Damas Apostólicas, protegido por la ley de Patrimonio Histórico pero derruido en un 30% tras un error administrativo.

El resultado es que el edificio, que data del año 1929, está dañado y por ello los vecinos confirman a este diario que van a solicitar formalmente a Ayuntamiento y Patrimonio que tomen medidas cautelares para que el convento no se venga abajo antes de que comiencen las obras de reconstrucción del inmueble, cuyos plazos no están claros. «Valoramos positivamente las buenas intenciones de ambas instituciones para devolver el convento a su estado original», afirma Baena, que sin embargo muestra su inquietud por el tiempo que pueda pasar hasta que comiencen las obras, especialmente por la incidencia de los fenómenos meteorológicos en el lugar: «Puede llegar a caerse».

«Los efectos de la lluvia son devastadores»
«Hemos consultado a arquitectos y a técnicos y nos dicen que los efectos de la lluvia son devastadores para el edificio», manifiesta Baena, quien resalta que las tormentas de hace dos semanas causaron daños: «Después de las lluvias, el edificio mostró una mancha de humedad importante en la cara norte, que es la que está de pie completamente».

Como faltan elementos de la estructura original del convento, el vecino explica que «hay muros que soportan más cargas de las que les corresponden» y pone un ejemplo para valorar la gravedad de esta situación. «La tierra multiplica su peso si llueve y esta tierra, después de las obras, ha quedado apoyada en muros que pueden reventar», insiste.

También para luchar contra la lluvia van a solicitar que se instalen lonas impermeables donde antes estaban las cubiertas del convento. «Aunque hayamos tenido alguna tormenta, estamos en época de sequía, pero cuando llegue el otoño, la situación será peor», vaticina el portavoz.

Para los vecinos, urge tomar estas medidas y por eso Baena llama a que cualquiera de las dos instituciones implicadas se haga cargo del coste de la intervención en primera instancia, «aunque luego derive el coste a quien ha incurrido en este gasto».

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