La alcaldesa, el comisario general, el concejal de Seguridad y la primera teniente de alcalde
La alcaldesa, el comisario general, el concejal de Seguridad y la primera teniente de alcalde - MAYA BALANYÀ

Cisma sindical por el convenio de la Policía Municipal

Las centrales más cercanas al Gobierno de Carmena «traicionan» al resto y rompen la unidad de acción: quieren aceptar la propuesta que hace el Ayuntamiento y someterla a referéndum

MADRIDActualizado:

La unidad de acción entre los sindicatos con representación en la mesa de negociación del convenio de Policía Municipal ha quedado rota. Tres de las cinco organizaciones decidieron ayer, «a traición», rubricar la propuesta del Consistorio, que para las otras es «claramente lesiva para los 6.100 agentes del Cuerpo».

Fuentes del Área de Seguridad y Emergencias confirmaron a ABC el preacuerdo con UGT, CC.OO. y UPM: «Solo faltan algunos trámites, como comunicarlo a las bases, etcétera Estamos muy contentos por llegar a este preacuerdo, que es muy positivo para los propios agentes, con asuntos como subidas en la productividad»

La jornada de ayer fue de sobresalto en sobresalto. El Ayuntamiento convocó el martes una reunión con CPPM, UPM, CSIT-Unión Profesional, UGT y CC.OO. para intentar reconducir las maltrechas conversaciones para el marco laboral, cuya versión actual lleva caducada desde 2015.

El encuentro comenzó a las 9 de la mañana de ayer y se prolongó hasta las 12.30 horas. Por parte del Gobierno municipal, asistieron el director general de la Policía, Andrés Serrano; el coordinador general de Seguridad, Daniel Vázquez; el gerente de Alcaldía, Eloy Cuéllar, y la directora general de Relaciones Laborales, Ángela García.

Una propuesta sin avances

Según explica el sindicato CSIT-UP, fue Cuéllar quien llevó la voz cantante y volvió a presentar una plataforma de negociación muy parecida a la que vienen manejando. «No contemplan la calendarización voluntaria de los excesos de jornada; no garantizan los días con los que pueden compensarnos; la productividad es imposible de alcanzar; las horas extra las pagan por debajo del precio de las ordinarias, y el turno de noche ba a trabajar más jornadas de lo que venía haciendo».

Este sindicato, además, afirma que la representación del Gobierno local les dijo que tenían solo hasta las dos de la tarde para aceptar la propuesta, «de lo contrario, entenderían que se trataba de un asunto político», informa el responsable policial de CSIT-UP, José Francisco Horcajo. Además, los responsables políticos quieren volver a publicar en la orden de servicio del día (donde se reflejan los pormenores comunes operativos para cada jornada) para todo el Cuerpo su propuesta de convenio.

«Traición» en la asamblea de trabajadores

De las tres horas y media que duró la reunión, la mayor parte la pasaron los cinco sindicatos hablando sobre la propuesta recibida. Concretaron un frente común con una negativa clara. Y así se lo hicieron saber a la otra parte. Y se marcharon a comer.

Luego, había convocada una asamblea de trabajadores del Cuerpo en el que las cinco centrales expondrían lo ocurrido y se avanzaría sobre las medidas de protesta que se van a llevar a cabo, sobre todo en lo que al dispositivo para el Orgullo Gay de este año se refiere.

«Sin embargo, cuando hemos llegado -denuncia Horcajo-, nos hemos llevado la sorpresa de que UGT, UPM y CC.OO., los sindicatos más corporativistas y cercanos al Ayuntamiento, firmaron el preacuerdo cuando nos fuimos a almorzar, a traición». Estos suman 6 representantes en la mesa de negociación, frente a los 9 que aportan CPPM y CSIT-UP.

Es más, los rubricantes, sindicatos de izquierdas, van a promover un referéndum entre los integrantes del Cuerpo para que decidan si aceptan el convenio que plantea la «patronal».

Sindicatos, «utilizados como cortafuegos»

«En CSIT-UP, consideramos que, justo en el momento en que nos encontramos de acciones de protesta, la Corporación ha utilizado como barrera y cortafuegos a estos otros tres sindicatos, por miedo sobre todo a que pueda verse afectada la cobertura del Orgullo», explica Horcajo a ABC.

En la asamblea de trabajadores, que se prolongó desde las cuatro hasta las siete de la tarde de ayer, el ambiente fue «muy negativo» hacia la actitud de UPM, UGT y CC.OO., según CSIT-UP. «Vamos a continuar luchando», afirma esta organización.