Cristina Cifuentes, junto a Ignacio Aguado, en la Asamblea de Madrid
Cristina Cifuentes, junto a Ignacio Aguado, en la Asamblea de Madrid - JAIME GARCÍA

Cifuentes sella la paz con Ciudadanos al anunciar más deducciones fiscales en el IRPF

La formación naranja y el PPse sentarán ahora a negociar el presupuesto de 2018

MADRIDActualizado:

Treinta y cuatro días después de que el líder de Ciudadanos, Ignacio Aguado, planteara a Cifuentes su ultimátum –o rebajaba el tramo autonómico del IRPF o no apoyaría sus presupuestos para 2018–, la presidenta regional ha encontrado la fórmula para poder negociar las cuentas de la autonomía sin enfadar a su socio de investidura pero sin dar tampoco su brazo a torcer. No habrá rebaja del IRPF como exigía la formación naranja, pero sí bajada de este impuesto para muchos madrileños, vía incremento de las deducciones que más benefician a las familias y a los jóvenes.

De esta manera, Cifuentes dribla la amenaza que pendía sobre sus presupuestos para el próximo ejercicio, que el PP no puede sacar adelante si no cuenta con el apoyo de los 17 diputados de Ciudadanos. La presidenta adelantaba ayer que ambos grupos ya habían mantenido reuniones la pasada semana, y que éstas continuarían ahora con el fin de negociar los presupuestos. Prácticamente al mismo tiempo, el líder de la formación naranja, Ignacio Aguado, hacía público también este primer acuerdo sobre el aumento de las deducciones del IRPF.

No es lo que en un principio exigía para sentarse a negociar, pero sí cumple con su objetivo: que los madrileños perciban algún beneficio de los buenos resultados económicos que se repiten en la región en los últimos trimestres.

Los detalles, Aguado

La presidenta no quiso ahondar en los pormenores;se limitó a apuntar que se había acordado ampliar y mejorar las deducciones en el IRPF para los madrileños, de manera que beneficiaran a las familias y a los jóvenes principalmente. Dejó la ampliación de estos datos a Ciudadanos: «Que Aguado de más detalles si quiere». Y éste lo hizo: las deducciones se harán en las ayudas por maternidad y en las que se aplican al alquiler para jóvenes.

La solución salomónica adoptada permite a las dos formaciones políticas que firmaron el acuerdo de investidura, PP y Ciudadanos, salvar los muebles. La presidenta Cifuentes no ha cedido al ultimátum de Aguado de bajar el tramo autonómico del IRPF, y explicaba además las razones: «No es posible en estos momentos» porque se desconoce cómo será el nuevo sistema de financiación autonómica;incluso no se sabe si terminará habiendo una prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, lo que influiría en los ingresos que llegan a la Comunidad madrileña.

«La previsión de ingresos del Gobierno regional en 2018 es lo suficientemente amplia como para poder bajar los impuestos», cree Ignacio Aguado (Cs)

En cuanto a Aguado, aunque dijo que no se sentaría a negociar los presupuestos sin esta premisa, finalmente lo va a hacer, pero no con las manos vacías: no bajará el tramo autonómico del IRPF pero sí lo harán los impuestos que pagan los madrileños, vía deducciones.

En sus propias palabras, la previsión de ingresos del Gobierno regional en 2018 es lo «suficientemente amplia como para poder bajar los impuestos», lo que se efectuará «a través de deducciones fiscales» en ayudas a la maternidad y en las que se dan a jóvenes por alquiler de vivienda.

«Son dos bajadas de impuestos que manifiestan el compromiso de Ciudadanos con la defensa de los derechos de la mujer y con los jóvenes que necesitan más apoyo fiscal de la Administración», valoró Aguado, para quien estas reducciones supondrán «un alivio» para miles de madrileños, que lo verán reflejado en su cuenta corriente en 2018.

Cifuentes confía en poder llegar a un acuerdo con Ciudadanos sobre los presupuestos, y poder tener aprobado el proyecto de las cuentas regionales «antes del 31 de octubre».

Sin «proyecto articulado»

La renovación de la alianza entre PP y Ciudadanos no ha caído muy bien en los partidos de oposición, PSOE y Podemos. El portavoz socialista, Ángel Gabilondo, echa de menos un proyecto «articulado y vertebrado» en política fiscal, y no sólo «asuntos aislados» como el de las deducciones fiscales. A la vez, ironizó con el término que suele utilizar Cifuentes para dirigirse a PSOE, Podemos y Ciudadanos cuando votan conjuntamente alguna cuestión: el tripartito de oposición. «Un tripartito rarísimo», bromeó.

Desde Podemos, su portavoz Lorena Ruiz-Huerta asegura que «no hay nada nuevo bajo el sol»: el acuerdo entre PP y Ciudadanos demuestra que «a la hora de la verdad» el partido naranja «sostiene» al Gobierno popular.