Sucesos

Cazados los ladrones de tangas del barrio de Salamanca

Salían de una tienda de Velázquez cargados de bolsas con prendas con la alarma y las etiquetas valoradas en 3.000 euros

MadridActualizado:

Pensaban que lo tenían todo perfectamente controlado. De hecho, acababan de salir de un comercio situado en el barrio de Salamanca, pero no contaban con que dos policías municipales vestidos de paisano pasaran por allí y les llamara la atención su actitud nerviosa y apresurada. Eran dos sujetos que iban cargados de bolsas.

Les dieron el alto y los delincuentes, sorprendidos, no tuvieron más remedio que reconocer que las prendas que llevaban, ropa interior femenina, las acababan de sustraer del establecimiento. El importe de lo robado ascendía a unos 3.000 euros: 2.766 euros exactamente.

Los hechos ocurrieron el pasado miércoles a las siete y media de la tarde en un comercio de lencería situado en la calle de Velázquez. Dos agentes de la Policía Comunitaria que transitaban por la zona se toparon con dos hombres de 37 y 33 años salir de la tienda. Su conducta esquiva y huidiza levantó las sospechas de los funcionarios.

Tras identificarse como miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, les conminaron a que les mostraran lo que llevaban en el interior de las voluminosas bolsas:estaban llenas de sujetadores, bragas, camisones, batas y demás prendas femeninas. Todas estaban con sus correspondientes alarmas y las etiquetas con sus respectivos precios. Ante las la imposibilidad de justificar la compra, reconocieron que lo habían sustraído, según precisaron fuentes de la Policía Municipal.

No obstante, no era lo único que habían robado. Una vez descubiertos, lo dos sujetos confesaron. Indicaron a los agentes que se dirigían a un vehículo aparcado en las inmediaciones, en donde iban a depositar la mercancía. Sin embargo, para sorpresa de los funcionarios, en el interior del coche que fue registrado, había más prendas de lencería femenina. Procedían de la misma tienda que habían sustraído al descuido esa misma tarde sin que las dependientas se percataran de ello.

Papel de aluminio

Los cuatro regresaron al comercio con toda la mercancía y tras pasar cada objeto por el escáner averiguaron el importe total de lo sustraído: 2.766 euros.

El destino de las prendas era venderlas en mercadillos, según precisaron las mismas fuentes. El sistema empleado para robarlas, sin que saltara la alarma ni las empleadas se dieran cuenta de lo que sucedía, no era otro que el antiguo método de forrar los bolsos con papel de aluminio. De este modo, lograron burlar los mecanismos de seguridad.