La presidenta Cifuentes, la delegada del Gobierno Concha Dancausa y la alcaldesa Carmena, junto a los portavoces de los partidos y la represnetación civil y militar, en Sol
La presidenta Cifuentes, la delegada del Gobierno Concha Dancausa y la alcaldesa Carmena, junto a los portavoces de los partidos y la represnetación civil y militar, en Sol - AYA BALANYÀ

Cataluña, protagonista de los discursos del Día de la Constitución

La alcaldesa Manuela Carmena acudió, por primer año, a la recepción, que ha sido menos numerosa y más austera que nunca

MADRIDActualizado:

La situación en Cataluña, y las próximas elecciones del 21-D en aquella comunidad, han marcado la celebración en Madrid del Día de la Constitución. Un acto que ha sido más sobrio que nunca, y en al que por primera vez ha acudido la alcaldesa Manuela Carmena. Tanto la delegada del Gobierno, Concha Dancausa, como la presidenta Cifuentes, que estuvieron respaldadas por el ministro portavoz Íñigo Méndez de Vigo, an marcado distancias en su discurso con la situación en Cataluña, criticando muy duramente la actuación de los partidos separatistas. La jefa del Ejecutivo ha denunciado los «dos golpes de Estado a la Constitución: el de Tejero en 1981 y el de Puigdemont este año».

Los cuatro portavoces de los grupos políticos -PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos-, una representación de la Judicatura y el Ejército, los consejeros y varios diputados autonómicos acudieron a esta recepción por el 39 aniversario de la Constitución, más austera que ninguna hasta ahora y donde los canapés se sustituyeron por café con pasta y magdalenas. Incluso la alcaldesa Carmena ha acudido, aunque se especulaba con que no lo hiciera por coincidir el acto con un pleno municipal.

La delegada del Gobierno ha comenzado abriendo fuego con el tema catalán: «Los separatistas catalanes son unos políticos aventureros», ha asegurado, y les ha acusado de haber «manipulado las leyes y despreciado a una parte muy importante de sus propios vecinos» para conseguir sus objetivos.

La misma línea siguió la presidenta Cifuentes, partidaria de que la Constitución se modifique sólo si se hace «con objetivos claros», porque el cambio «no puede ser el inicio de un camino hacia ninguna parte». Ha acabado su intervención -en un escenario presidido por una gigantesca bandera rojigualda- afirmando: «España no se toca, España no se rompe. Quienes quieren hacerlo, con o sin reforma constitucional, nos tendrán siempre enfrente».

Los medios congregados no consiguieron ni una sola palabra de la alcaldesa Manuela Carmena. Quienes sí han hablado han sido los portavoces de los grupos políticos. El popular Enrique Ossorio ha afirmado que su partido está «dispuesto a hablar de lo que sea, pero nos gustaría que nos aclarasen qué quieren reformar» desde el PSOE en la Carta Magna. «Me extraña tanto empeño en reformar algo pero no dicen qué, eso es preocupante», ha añadido.

Ángel Gabilondo (PSOE) ha tratado de aportar algo de luz a este debate: «La unidad territorial es absolutamente clave», ha dicho, pero también resulta «imprescindible incorporar elementos de cohesión social». En su resumen, «es posible vivir también respetando la singularidad y la diferencia». Respecto al discurso de Cifuentes, le ha parecido «poco institucional, frentista y poco conciliador».

Marco Candela, portavoz adjunto de Podemos, ha apostado por cumplir el texto constitucional «en todos sus artículos», no solo en el 155: «Vamos a empujar por que se cumpla íntegramente, en particular en lo que interesa a la inmensa mayoría de los españoles, que son los derechos sociales y fundamentales». A su juicio, en este sentido, la alcaldesa Carmena «hace cumplir más esos derechos y la Constitución en general» que el Gobierno de la Comunidad y su presidenta.

Ignacio Aguado (Ciudadanos) ha defendido la Constitución como «símbolo de unidad para todos los españoles» que «ha garantizado 40 años de democracia, libertades y progreso social». Por eso, ha dicho, «frente a quienes quieren levantar muros entre españoles hay un proyecto, el de los partidos constitucionalistas, que sigue queriendo la unión». También en clave electoral, ha destacado que el desafío ahora consiste en «demostrar que somos más los que creemos en el respeto a la ley y la Constitución, que los que quieren saltarse las normas».