El socavón, de 400 metros de perímetro y 12 de profundidad, sobre el que se levantara el estadio
El socavón, de 400 metros de perímetro y 12 de profundidad, sobre el que se levantara el estadio - INMA FLORES

Carmena retoma el proyecto de Gallardón para el agujero de Vallehermoso

El Ayuntamiento adjudica al estudio de Cano Lasso el proyecto que diseñó en 2007 el exalcalde para el estadio de atletismo, que abrirá en septiembre de 2018

MADRIDActualizado:

Tras una década en silencio, el barrio de Chamberí volverá a escuchar el estruendo de las piquetas y las grúas, que resucitarán el proyecto con el que el exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón (PP) soñó para el estadio de Vallehermoso en 2007. Sobre un socavón de 12 metros de profundidad y 400 de perímetro, los hermanos Cano levantarán, por fin, su obra.

El Ayuntamiento de Madrid, gobernado por Manuela Carmena (Ahora Madrid), ha adjudicado mediante un procedimiento negociado sin publicidad «por razón de exclusividad» el diseño y la dirección de los trabajos al estudio de arquitectura Cano Lasso. Para este cometido se ha destinado un presupuesto de 736.055,8 euros, impuestos incluidos.

Las obras comenzarán, según la fecha prevista que recoge expediente de contratación, el próximo 27 de enero. Y finalizarán, si no hay más dilaciones o imprevistos, en 19 meses. Es decir, en septiembre de 2018.

Imagen del estadio original en 1961, año en que se celebraron los XII Juegos Escolares de Juventudes
Imagen del estadio original en 1961, año en que se celebraron los XII Juegos Escolares de Juventudes- NARANJO

Hace un año que el Consistorio anunció la construcción del icónico estadio. Su coste se estimó en 11 millones de euros. Las cuentas municipales para 2016 contemplaban una partida de medio millón para la redacción del proyecto. Posteriormente, estaba previsto que el gobierno municipal invirtiera 8,5 millones en 2017 y los dos millones restantes en 2018. Sin embargo, en el proyecto de presupuestos de este año, que aún no ha sido aprobado por no contar con el respaldo del PSOE, se han reservado sólo 4 millones. El resto se ejecutará en 2018.

El estadio original fue construido por el arquitecto Manuel Herrero Palacios. Aunque fue proyectado en los años 50, su inauguración oficial se celebró en 1961 con la clausura de los XII Juegos Escolares de Juventudes. Un año después sufrió su primera y profunda remodelación con motivo de los II Juegos Iberoamericanos.

Finalmente, el estadio de Vallehermoso echó el cierre en julio de 2007. «Ven a despedir 46 años de historia», indicaba un cartel en la puerta. Mientras la corazonada olímpica siguió latiendo, los operarios comenzaron el vaciado del complejo.

Por entonces, muchas empresas aún se mostraban interesadas en la construcción y explotación de la infraestructura.Pero el fracaso de la candidatura madrileña y la crisis arramblaron con todo. El concurso quedó desierto y ya era demasiado tarde. La mítica pista de atletismo sobre la que «voló» Carl Lewis, «El Hijo del Viento», quedó reducida a escombros.

Corazonada

Más de 60 estudios presentaron, en su día, sus propuestas al concurso de ideas, del que los arquitectos Cano Lasso salieron ganadores. «Es una buenísima noticia para Madrid. Siempre tuvimos la esperanza de que se pudiera recuperar. Estamos muy ilusionados», expresa a ABC Alfonso Cano, uno de los cuatro arquitectos responsables del complejo.

«La crisis ha sido tremenda, se ha llevado muchos proyectos por delante», cuenta Cano, que no disimula la alegría de todo el equipo.

Su propuesta, bautizada con el nombre de Delfos, en referencia al oráculo griego, contemplaba un estadio con capacidad para 10.000 personas, con una pista de atletismo de ocho calles y 400 metros de cuerda. Las dimensiones reglamentarias para celebrar competiciones internacionales. En el interior se puede disponer de un campo de fútbol de hierba.

Su diseño incluye una grada más amplia y cubierta junto a la calle Juan Vigón, que se convierte en un gran «salón urbano» de acceso al estadio. Se permite así la apertura del complejo hacia un gran parque, como lo hace el Estadio de Delfos.

Aunque se conservará lo esencial del boceto ideado por Cano Lasso, habrá que volver a redactar el proyecto. Tras el arco blanco con las letras metálicas del antiguo complejo de 1957 ahora se alza, desde 2014, un moderno y gigantesco gimnasio con más de 26.000 metros cuadrados de superficie construida. «Con el centro deportivo ya ejecutado, tendremos que reformular el boceto, ya que tendrá mucha menos envergadura», explica Cano. «El sueño olímpico está enterrado, pero el Ayuntamiento quiere recuperar el estadio para dotar al barrio de una buena infraestructura deportiva», cuenta el arquitecto.

Cuando finalice el plazo de alegaciones, el estudio se reunirá con premura con el Ayuntamiento para conocer «los detalles» del proyecto que los responsables municipales quieren modificar, así como las cuestiones técnicas que el estudio quiere reformular.

 «Sabemos que el Ayuntamiento tiene una gran urgencia en sacar esta infraestructura adelante y ha planteado unos plazos ajustados», indica Cano, que confía en cumplir con esa expectativa, para así volver a recordar su época de deportista, cuando practicaba el lanzamiento de pértiga en aquel viejo estadio.